
Un triunfo que brinda armonia
Aunque su fútbol no termina de convencer, Emelec continúa sumando. Ayer se impuso en un difícil juego ante Liga de Quito.
Apenas el árbitro Carlos Orbe decretó la finalización del partido, Alfredo Arias se retiró presuroso rumbo al camerino. El técnico de Emelec vive presionado y ni la laboriosa victoria 2-1 que su equipo alcanzó ayer ante Liga de Quito en el estadio Capwell parece darle tranquilidad.
Hoy el vicecampeón ecuatoriano amanece igualado con Independiente y Delfín en la cima de la tabla de posiciones -solo superado por el gol diferencia-, sin embargo el estratega uruguayo continúa siendo centro de cuestionamientos.
Ayer volvió a cambiar el once abridor, con el peruano Christian Ramos formando la dupla de centrales con Marlon Mejía, planteando una línea de cuatro con Carlos Moreno como lateral derecho y dejando en la banca a Pedro Quiñónez -jugó a mitad de semana con la selección-, al uruguayo Sebastián Píriz y al argentino Fernando Luna, en algo que ya parece una marca registrada en los azules, prescindir de la mayoría de su cuota foránea.
Las continuas modificaciones de Alfredo Arias se reflejan en el terreno de juego. Su equipo se mantiene en la lucha, aunque el rendimiento colectivo no termina de convencer.
Ayer, ya con una línea de cuatro bien definida, Ayrton Preciado y Romario Caicedo lucieron más cómodos, cumpliendo funciones ofensivas y dejando la labor de marca para Carlos Moreno y Bryan Mina.
Esa presión desembocó en una falta penalti sobre Ayrton Preciado, que Fernando Gaibor se encargó de cambiarla por el primer gol de la tarde.
El escenario era propicio para el Bombillo, que con espacios disponibles intentó hacer daño con la velocidad de sus extremos, lamentablemente sus hombres de área no estuvieron precisos en la definición.
En ese escenario llegó la igualdad para la visita, obra de Hernán Barcos, quien aprovechó los errores en la toma de marca, otro déficit azul.
Marcos Mondaini rememoró viejas jornadas y ganó la raya de fondo para ubicar un preciso centro que le permitió a Preciado volver a poner en ventaja al equipo ‘millonario’.
Como ya es costumbre, los emelecistas vivieron con mucha tensión los últimos minutos, incluso viendo cómo el rival desperdiciaba un penalti -corroborado con la ayuda de las cámaras-. Esa acción extendió el crédito del que vive Arias.
MGD
Lo que se vio
LO BUENO: Asistencia
Desde que se remodeló el estadio Capwell, el promedio de asistencia a ese escenario es el más grande del país. Emelec fue el equipo más taquillero del primer semestre y esa tendencia se mantiene.
LO MALO: La cancha
Aunque está siendo tratada, en algunos sectores la grama del estadio Capwell luce en mal estado. La temporada de lluvias afectó mucho la cancha y aún se nota.
El detalle
Requisan elementos peligrosos