
Sombreros de paja toquilla, con mas demanda afuera que dentro del pais
El tradicional sombrero de paja toquilla, símbolo de la calidad de la manufactura ecuatoriana, es poco utilizado dentro de nuestras fronteras.
El tradicional sombrero de paja toquilla, símbolo de la calidad de la manufactura ecuatoriana, es poco utilizado dentro de nuestras fronteras.
En Guayaquil, el 90 % de los compradores de esta singular artesanía son extranjeros y el 10 % ecuatorianos, según los propietarios de tiendas especializadas consultados por EXPRESO.
“Creemos que tiene que ver con la costumbre del guayaquileño de no utilizar sombrero, además del mal hábito de adquirir modas de otros lados. La utilización de gorras lo demuestra. No hay consciencia de que lo nacional en algunos rubros es superior a lo extranjero”, dice Andrea Lecaro, asistente de Ecuandino.
Existen talleres en varios lugares de la Costa, pero son originarios de Montecristi.
“Este producto es elaborado por los montuvios en las noches o primeras horas de las mañanas, por la humedad de la paja. En Montecristi, familias completas se dedican a la producción del sombrero clásico, crudo y en color blanco”, apunta Darío Barberán, propietario de Sombreros Barberán, con locales en el centro de la ciudad.
La mayoría de las ventas internas se hace a instituciones como la Prefectura o el Municipio, para obsequiar a visitantes.
Los más vendidos son los de precios que oscilan entre los $ 50 y $ 120. Hay desde $ 25, pero de inferior calidad. (F) RMO