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Un plan de largo plazo para resurgir
Según los cálculos de la entidad, el 90 % de la actividad económica de las principales ciudades está afectada. Ya se lo ve en el mercado del centro de Portoviejo que aún no recobra el dinamismo de antes del terremoto del sábado pasado.

Manabí estaba golpeada antes. Un sismo económico tenía en aprietos a su principal industria: la del atún. Porque a pesar de que esta se halla en Manta, es la más poderosa de la provincia. Tan poderosa es que en el Pacífico sudamericano no tiene competencia.
Los bajos precios del atún, sumados a la reducción de las capturas de dorado, picudo y otras especies habían vuelto lento a un sector en el que no solo hay industria, sino servicios: es allí donde llegan los barcos nacionales y extranjeros a repararse, a instalar sistemas, a abastecerse y donde las industrias conserveras procesan la pesca.
La Federación de Cámaras de Comercio de Manabí cree que con el esfuerzo de todos y si el dinero que recaude el Gobierno con las medidas impuestas se destina a la provincia, en cinco o seis años podrán levantarse.
Según los cálculos de la entidad, el 90 % de la actividad económica de las principales ciudades está afectada. Ya se lo ve en el mercado del centro de Portoviejo que aún no recobra el dinamismo de antes del terremoto del sábado pasado.
“Aquí todavía no hay movimiento, esperemos que pronto la gente vuelva a comprar”, dice Carlos Villao, quien tiene previsto recobrar su trabajo de venta de carnes el lunes.
Es que la gente no puede salir a trabajar. No están abiertos los locales comerciales que se concentran en el centro, donde aún no pueden, por seguridad, restablecerse los servicios de energía eléctrica y telefonía. Allí los cables están tendidos en el piso y la gente no puede retornar a sus casas.
Walter Mera, vicerrector de Investigación y Posgrado de la Universidad Católica de Guayaquil, estuvo con funcionarios del Ministerio de Vivienda revisando la situación de las construcciones, para conocer lo que se podrá hacer con las estructurar que quedan en pie.
“Tenemos técnicas de reparación y reforzamiento estructural modernas, como son las fibras de carbono. Eso ayudaría a las estructuras que sean catalogadas como vulnerables; es decir, que les falta resistencia a un terremoto fuerte pero que se las puede reforzar; estamos en un momento apropiado porque el sismo nos ha desnudado, por decir esa palabra”, explica a EXPRESO.
Y eso será vital para que la dinámica vuelva a las ciudades. Teniendo claro aquello, el sector comercial propone que la misma Espol presente un proyecto de la mega reconstrucción de todo el casco comercial de Manta y las otras ciudades de la provincia, donde están principalmente minoristas.
El Comité Empresarial tiene un capital semilla que podría ayudar especialmente a los comerciantes minoristas con capital de 1.000 a 10.000 dólares; empresas importantes como Supermercados La Favorita, también anunciaron un capital semilla a disposición de Manabí. Aunque la reconstrucción no será rápida.
Mera manifiesta que los estudios técnicos “toman su tiempo, algunos meses”. Pero lo importante es identificar las estructuras vulnerables, hacer los estudios y luego aplicarlos; y el Instituto de Investigaciones en la Facultad de Ingeniería de la Católica, que estuvo en tierras manabitas, está en capacidad y dispuesto a ayudar.