Actualidad
La nobleza de los profesores
Soy una madre joven. Mi hijo Matías tiene 7 años y me ha enseñado mucho. Recientemente atravesamos un obstáculo de salud. Por la mañana le dio un dolorcito de estómago que resultó ser una apendicitis. Estuvo 6 días en el hospital del Seguro, donde lo operaron. Durante el tiempo en recuperación apareció un profesor que le enseñó a hacer origami y crucigramas. No me lo esperaba. El profesor encontró a mi hijo de mal humor, y era un desconocido para el niño que es tímido, pero poco a poco fueron conversando hasta que con el tiempo terminaron leyendo artículos del periódico y haciendo sopas de letras con diptongos y triptongos, motivándolo a aprender.
Me parece excelente la iniciativa que han tomado el Ministerio de Educación y el IESS, al contratar profesores nobles, alegres y extremadamente amables. Porque los niños que han sufrido una operación están deprimidos, pero cuando llegó el profesor, Matías ya se entretenía, tenía otras cosas con qué jugar mientras practicaba su lectura, se sentía mejor. Las clases lo ayudaron de manera muy positiva. Es importante que los maestros tengan paciencia. La actitud del profesor influye bastante en el aprendizaje.
Astrid Zurita Vergara