Mundo

Internacional_Economía_Sri Lanka
Importaciones. Los comerciantes dicen que cerca de 1.500 contenedores de alimentos quedaron atascados en el puerto de Colombo, debido a la escasez de dólares para pagar.EFE

Sin dólares, Sri Lanka pasa hambre

La falta de productos esenciales y divisas se originan en el marco de una severa crisis económica que alcanza cifras récords de inflación en el país

Productos esenciales como medicamentos o alimentos importados se están agotando en Sri Lanka mientras en los puertos se apilan cientos de contenedores que no se pueden retirar por no disponer el país de dólares suficientes para pagar la mercancía, agravando aún más la severa crisis económica en la isla. Unos 1.500 contenedores con productos básicos llevan días varados en aduanas en el puerto de Colombo, revela el presidente de la Asociación de Importadores y Comerciantes de Productos Básicos de Alimentos, G. Rajendran, que espera que el Gobierno intervenga pronto.

Elefantes

Sri Lanka, el país de los elefantes

Leer más

“Hay una acumulación de contenedores que transportan productos esenciales. El presidente (de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa) prometió despejar todos los contenedores pronto. Puede instruir al Banco Central (CBSL) para que libere dólares a los bancos comerciales para esto”, afirma.

Según datos oficiales del CBSL, las reservas de divisas cayeron a 2.360 millones de dólares en enero, desde los 3.100 millones de dólares del mes anterior.

El presidente de Sri Lanka solicitó precisamente el pasado lunes que se tomen medidas para liberar los contenedores retenidos en aduanas y la disposición de un mecanismo efectivo para garantizar suficientes existencias de alimentos y artículos de primera necesidad en el mercado.

Una escasez que afecta a ciudadanos como P.C. Kumari, que tiene su vivienda a medio construir por falta de cemento. “Le pregunté a mi albañil y me dijo que las existencias en las tiendas se terminaron. No podemos mudarnos a la casa en su estado actual”, dice Kumari, madre de tres hijos.

La falta de productos esenciales y dólares en el país se produce en el marco de una severa crisis económica que está alcanzando cifras récord de inflación, con un aumento anual registrado el pasado enero del 14,2 %, y que ha forzado a las familias a sacrificar comidas debido a la escasez de alimentos y la subida de los precios.

Miembros de la guardia local y voluntarios ayudan al traslado de los heridos.

Sri Lanka vive sangriento Domingo de Resurreccion

Leer más

Así el precio de una bolsa de 50 kilogramos de cemento aumentó a principios de este año en 100 rupias (0,49 dólares), mientras que los combustibles duplicaron su valor, alcanzando a día de hoy las 184 rupias (0,91 dólares) por litro de gasolina y 124 rupias (0,61 dólares) por litro de diésel.

También la producción local de frutas y verduras, que se vio afectada por condiciones climáticas desfavorables y la prohibición temporal del uso de fertilizantes químicos, ha motivado el aumento de precios en la isla.

Según las estadísticas del CBSL, un kilo de zanahorias, que se sitúa por el momento en 500 rupias (2,47 dólares) cuesta más del doble que hace un año y artículos como la leche en polvo han tenido que racionarse.

La venta de automóviles también se ha disparado y muchos compradores, como Lahiru S., abandonaron la idea de renovar su vehículo hasta que la situación mejore.

“Los precios han subido tanto que ya no tiene sentido comprar un coche. El Perodua Viva Elite que compré en 2019 por 2,1 millones de rupias (10.392 dólares) vale ahora más de 3,5 millones de rupias (17.321 dólares)”, indica.

Pese al aumento del coste de la vida, los ingresos familiares no han aumentado a lo largo de los años, por eso es tan difícil hacer frente a esta situación, remarcó Lahiru.

En un intento por aminorar el impacto de esta crisis, las autoridades lanzaron un paquete de ayudas de 229.000 millones de rupias (unos 1.100 millones de dólares), que incluyen 5.000 rupias (unos 24 dólares) de asignaciones mensuales para los trabajadores gubernamentales y un plan para incentivar a los ciudadanos a cultivar sus propios alimentos.

Ante esta situación, el país se vio en la obligación de pedir ayuda a otros países para hacer frente a la crisis. Sri Lanka recibió recientemente una línea de crédito de 500 millones de dólares por parte de la India para la compra de productos derivados del petróleo, y espera recibir pronto otros 1.000 millones de este gigante asiático, y 200 millones de Pakistán.

Para el analista económico Sirimal Abeyratne, estas ayudas temporales “solo pospondrán el problema por unos meses o por unos años” y luego “regresará como un problema mucho mayor” si no cumple con una obligación de reducir hasta 6.000 millones de dólares de deuda. “Necesitamos planificación, políticas reformistas y una dirección con perspectiva de futuro para salir de esto”, sentencia.

En medio de este panorama, la importante industria del turismo parece que poco a poco empieza a repuntar tras el duro impacto de la pandemia, un factor clave para aumentar las reservas de divisas extranjeras en el país.

Unos 89.500 turistas llegaron a la isla en diciembre de 2021, lo que supone un fuerte aumento con respecto a las cifras del año anterior, en el que solo se registraron unas 393 llegadas, según los datos de la Autoridad de Desarrollo Turístico de Sri Lanka.