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Luis Murillo: “La comunidad rural pide que le asfalten las vias”
Una nueva marcha administrativa alista los últimos detalles para entrar a labores en mayo próximo, cuando se oficialice el cambio de mando.

Es uno de los 15 ediles que ganaron las elecciones seccionales en Guayaquil, pero el único que representará a la zona rural de la ciudad, que comprende cinco áreas: Posorja, Puná, Progreso, Tenguel y El Morro. Todos estos territorios tendrán, por segunda ocasión, la voz de Luis Murillo como su representante en las sesiones del Concejo Cantonal.
- Ganó la reelección. ¿Qué destaca de su primer periodo como concejal rural?
- A raíz del Proyecto del Puerto de Aguas Profundas, empezamos un reordenamiento territorial total en Posorja y legalizamos allí más de doce barrios populares. Además, se solucionó el problema del agua que aquejó largo tiempo al sector. También hubo obras de infraestructura en todas las zonas rurales y está por inaugurarse en Puná una planta de agua potable.
- ¿Cuáles son los nuevos objetivos para este nuevo período?
- Varios, en Posorja, trabajar en pro del turismo, a través de convenios de capacitación coordinados con DP World y en la construcción del malecón, de la terminal terrestre, de un muelle, de un mercado de mariscos e incluso de un hospital del día.
- ¿De qué manera cuida que la atención sea equilibrada para todas las zonas? Digo esto porque hasta el momento solo ha concentrado sus propuestas en Posorja.
- No, no. Las cinco parroquias tienen obras planificadas: agua, alcantarillado, seguridad contra incendios. La atención es igualitaria. Y es verdad que no hemos llegado a algunas parroquias todavía, pero no por culpa del Municipio, sino porque estas no estaban organizadas.
- ¿A qué se refiere? ¿De qué depende que el Municipio vea a estas zonas?
- Hay presidentes de los GAD parroquiales que más ven la bandera política que representan que el servicio que da el Cabildo. Puná es un ejemplo. Joffre Barreto fue presidente y jamás vino al Municipio. Dejan abandonada su parroquia, trabajan con su presupuesto y no ven más allá de las necesidades.
- ¿Cómo socializa la agenda de propuestas con la comunidad?
- Las propuestas salen de la gente, de la organización de los consejos barriales.
- ¿Está consciente de que existen problemas graves en las comunidades del Golfo, que están prácticamente aisladas?
- No están aisladas. Ha habido obras en ese sector: muelles de contención para evitar inundaciones, canchas, parques, relleno de calles... Ahora apostaremos para que se haga el relleno sanitario.
- Al decir aisladas, me refiero a la escasa transportación.
- Queremos conversar con la alcaldesa o la Prefectura para optimizar el transporte fluvial en la zona del Golfo.
- ¿Qué otra obra está pendiente de manera urgente?
- La salud. Hay un problema grave de salud en la isla Puná. Si una mujer embarazada quiere dar a luz, si no hay una comadrona, muere. Hemos pedido a la alcaldesa electa que nos proporcione una lancha ambulancia para todo el Golfo. También se comprometió a crear el hospital del día para Puná.
- De la nueva administración que viene en camino, ¿cuál es el reto más grande de sus nuevas propuestas?
- Acabo de mencionar algunos, pero creo que con Cynthia Viteri en la Alcaldía y con Carlos Luis Morales en la Prefectura se podrá al fin concretar la ejecución de la obra vial en Puná y en todas las parroquias rurales. Creo que ahora sí lo vamos a conseguir. Jimmy Jairala nunca lo hizo. La comunidad rural pide que le asfalten las vías.