SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Crimen execrable

Monika Silva llevaba una década denunciando la corrupción en Santa Elena. Pidió ayuda a la Fiscalía, alertó que la querían silenciar y hoy está muerta

La activista Monika Silva fue hallada sin vida en su vivienda de Santa Elena. Según información pública, a ella la habían alertado de que existían serias amenazas contra su vida.

La activista Monika Silva fue hallada sin vida en su vivienda de Santa Elena. Según información pública, a ella la habían alertado de que existían serias amenazas contra su vida.Archivo Expreso

Creado:

Actualizado:

La activista Monika Silva fue hallada sin vida en su vivienda de Santa Elena. Tenía dos hijas pequeñas y llevaba más de una década denunciando hechos de corrupción. Según información pública, a ella la habían alertado de que existían serias amenazas contra su vida; incluso, por la gravedad de estas, llegó a solicitar protección ante la Fiscalía.

Lo lógico, ante los antecedentes disponibles y los hechos ocurridos, es presumir asesinato, pues quienes somos madres sabemos que ninguna madre abandonaría a sus hijas pequeñas a su suerte.

Una activista valiente y frontal

Monika se destacó por ser una mujer valiente y frontal, aun cuando varios de sus colegas le habían advertido que existía un plan para silenciarla y que los delincuentes organizados habían previsto su asesinato. Ella denunció el peligro que corría y hoy está muerta.

El Derecho Internacional es claro: la Declaración sobre los Defensores de los Derechos Humanos obliga a proteger a toda persona frente a amenazas y represalias derivadas de su labor, y por ello existe un plan de acción de la ONU sobre la Seguridad de Periodistas: prevenir, proteger y procurar justicia. Según la Unesco, nueve de cada diez asesinatos de periodistas y activistas quedan impunes; por ello, este horrendo crimen no puede ser uno más en las estadísticas.

El caso Monika Silva exige cooperación internacional ante la inacción estatal

La comunidad internacional, la CIDH y Polonia, revisan y siguen con precaución este caso que cae en el terreno de los que se estima la presunción de veracidad a favor de las víctimas que alzaron la voz para denunciar amenazas antes de morir.

La Fiscalía no puede fallar, debe esclarecer este asesinato, así como otros, como el del colega de Monika. Los asesinos no pueden quedar impunes, deben extremar las medidas y los procedimientos para que un activista, un periodista o cualquiera no pierda la vida sin consecuencias ni sanciones ejemplares contra los criminales.

Este caso exige cooperación internacional, pues no hay margen para fallar en el esclarecimiento de los hechos. Hasta ahora se presume que este crimen execrable es un asesinato y las hijas de Monika, su madre y el Ecuador merecen saber la verdad.

tracking