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A que juegan
Esa es la pregunta que quisiera hacerle a la oposición venezolana. No a la ciudadanía, sino a la clase política. Entiendo su desesperación. Después de todo, sin la destitución de Nicolás Maduro hasta el 10 de enero, cualquier intento de salir del chavismo resulta nulo: en caso de que el referéndum se diera, no se convocaría a nuevas elecciones, sino que el vicepresidente ocuparía su puesto. El chavismo está blindado; protegido por todos “los poderes” (que realmente obedecen a la voluntad del partido). El Tribunal Supremo de Venezuela, por ejemplo, declaró en desacato a la Asamblea y por lo tanto nula cualquiera de sus resoluciones. En otras palabras: hasta que no obedezcan, legalmente no existen. Y lo saben. Y así y todo deciden destituir a Nicolás Madura por “abandono de cargo”. Podemos darle a Maduro el título del peor presidente de la historia. Por eso pregunto, ¿abandono de cargo? Precisamente porque él está en el cargo es que Venezuela está donde está. Nos enfrentamos entonces a un primer problema: su argumento jurídico (que imagino buscan presentar ante la OEA) es producto de una interpretación forzada. Siguiente punto: me niego a creer que sean tan ingenuos. ¿Qué esperaban? ¿Que el Tribunal declarara válida su destitución? ¿Que el CNE llamara a elecciones en 30 días? La única respuesta que tiene algo de sentido es que buscaban revivir el papel de víctima ante la comunidad internacional, para que finalmente se tomen cartas en el asunto. O tal vez esperan seguir con la destitución, llamar por su cuenta a elecciones, y aspirar a que otros gobiernos reconozcan su autoridad como legítima. Hasta esa locura tiene más sentido que pensar que hayan imaginado que el chavismo bajaría la cabeza. ¿Saben a qué están jugando? Espero que sí, porque con sus acciones han reforzado el discurso de Maduro sobre el intento golpista, e indirectamente le han dado la justificación para responder aún con más mano dura desde el Estado. Maduro habla incluso de una guerra popular. Entonces espero que sepan a qué juegan, o que al menos entiendan que esto ya no es un juego.
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