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Una joven sobrevive a un intento de asesinato
Tres compañeros de colegio la atacaron con un arma cortopunzante. El hecho ocurrió en una parroquia de Ambato

La sangre permanecía como mudo testigo de aquel cuadro de horror que se vivió la tarde del pasado jueves en la comunidad tungurahuense de Pondoa, de la parroquia Augusto Martínez, a 45 minutos de Ambato. Debajo de un árbol de aguacates una adolescente de 16 años fue torturada por tres de sus compañeros de colegio.
La menor, llamada Jessenia, estaba en su vivienda realizando los quehaceres, cuando llegó allí una compañera a pedirle que le prestara un cuaderno. Casi enseguida, aparecieron los otros dos jóvenes, que empezaron a agredirla. Uno la sujetó con un alambre alrededor de su cuello y el otro le hizo un profundo corte en el abdomen usando un estilete.
Los tres agresores, de 14, 15 y 17 años, fueron detenidos porque la menor, en medio del dolor, pronunció el nombre de la compañera.
Los menores no explicaron los motivos de la agresión en la audiencia de formulación de cargos. Los tres se acogieron al derecho del silencio.
El viernes último, en el Juzgado de Flagrancia, se dictó en su contra 30 días de internamiento temporal. Los dos varones fueron ingresados al Centro de Adolescentes Infractores (CAI) y la chica al Hogar Buen Pastor, en Quito.
Jenny Pérez, vicerrectora del plantel donde estudian los jóvenes, lamentó el hecho. “Se dio fuera de la institución, pero estamos preocupados porque involucra a los estudiantes. Estamos brindando todo el apoyo a la familia de la menor afectada”, sostuvo.
Jessenia está en observación en el hospital regional de Ambato. Según Carlos López, director de esa entidad, mencionó que el estado de salud de la joven es delicado. “Es una agresión física bastante fuerte... esperamos poder solventar toda la necesidad médica”.
Gilberto Orozco, comandante de la Subzona de Policía, informó que están investigando para determinar las verdaderas causas del suceso.
La madre de la menor, Luz Guamán, relató que el menor de sus hijos fue quien presenció todo y alertó a unos obreros de construcción que estaban cerca de la vivienda.
“Lo que la familia pide es que las autoridades hagan justicia con los tres detenidos. No sabemos la razón de esta agresión, pero pedimos que no se paren las investigaciones”, mencionó Ángel Maisanche, tío de la víctima.
YIE