SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

No a la improvisacion

Creado:

Actualizado:

En:

La inestabilidad política ha sido el denominador común de todos los gobiernos, principalmente desde el retorno a la democracia en 1979, luego de ocho años de dictadura militar.

Pero este factor no ha sido impulsado solo desde la oposición, sino también a partir de una débil estructura gubernamental que ha fundido o reciclado ministros nombrados en muchos casos desde la improvisación.

La administración del Estado debe responder a un plan de gobierno serio y concreto, que cuente con un objetivo definido que sirva como brújula para llevar al país hacia el desarrollo.

El régimen anterior tuvo alrededor de 160 ministros y secretarios que eran reciclados constantemente, tanto que el ciudadano común no conocía a quien manejaba sus recursos y estaba llamado a resolver sus problemas.

El elevado número de funcionarios no fue una garantía de éxito para un proyecto político sustentado en la prevalencia del Estado frente a la empresa privada.

Las famosas crisis de gabinete, en las que los funcionarios presentan por anticipado sus renuncias al presidente, son momentos decisivos, porque quiere decir que el plan no se está cumpliendo con esos colaboradores y hay que probar a nuevas figuras.

Pero en la actualidad esto se ha convertido en una costumbre o en una muestra más de un desgaste político inminente, por lo que, al ser tan frecuentes, los cambios en esas funciones ya pasan desapercibidos.

Lo malo es que ninguno de los que se va realiza una rendición de cuentas pública para saber en qué situación deja el ministerio o cuáles son los proyectos que deberían ser continuados por la nueva administración, pues el que lo reemplaza llega con nuevo equipo y, en consecuencia, con otras prioridades y características para salvar el barco de la catástrofe.

Oxigenar el Gobierno es saludable, pero lo es más si se continúa con los lineamientos trazados desde la raíz para no ir de tumbo en tumbo buscando la piedra filosofal.

De eso se trata el buen gobierno, de cumplir con las promesas de campaña escogiendo a los mejores hombres y mujeres para planificar el futuro. Si no, pues estamos condenados a la improvisación.

tracking