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El Guayaquil del futuro
Lo único que sabemos sobre el futuro es que no sabemos nada sobre el futuro. En la desesperación por aunque sea intuirlo, se ha inventado la prospectiva que ahora es una ciencia aceptada y utilizada, para acelerar la evolución por ejemplo, de un conglomerado urbano, conociendo las causas que lo determinan, impulsándolo o paralizándolo. En afanes semejantes sigue cumpliendo un alto rol la planificación con horizontes cercanos, dos o tres décadas, y periódicas revisiones y reajustes quinquenales.
Parece estar claro que el desarrollo de la ciudad debe ser mirado con una óptica regional. Llámeselo como se lo llame: Gran Guayaquil, Guayaquil metropolitano o como se desee, lo importante es que los problemas de la ciudad tienen que abordarse con criterio de región.
En ese enfoque debería de haber unanimidad. El cantón se queda corto en relación con todo lo que hay que hacer y las actuales competencias municipales también.
Si los habitantes del cantón sienten a la seguridad, trátese de apenas percepción o de brutal realidad, como el tema que más los preocupa, combatir la inseguridad no puede ser un asunto ajeno a lo municipal, sin que ello niegue las competencias nacionales al respecto; por el contrario debería construirse una insoslayable colaboración.
Y si la inseguridad deriva de un amplio conjunto de factores, entre ellos la condición económica de los pobladores, tiene el gobierno del cantón obligaciones en cuanto al fomento de su desarrollo productivo. Lo municipal no puede entonces reducirse a recoger la basura y pavimentar las calles. Las ciudades requieren que el liderazgo de quien las conduce aporte también a su desarrollo económico. A la generación de empleo, que su falta es otra de las necesidades sentidas de la urbe y sus alrededores. Lo señalado requiere, obviamente, tener definido un rol del cantón en la política nacional de desarrollo y en la inserción de su economía en el mundo. La globalización obliga a mirar de esa manera.
Con ánimo semejante, el Colegio de Ingenieros del Guayas y un amplio grupo de profesionales harán pública una propuesta el 4 de octubre.