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La gran iglesia en reparacion
5,5 millones de dólares es el presupuesto total de la rehabilitación de la Catedral, según el estudio.

En un plazo de un año se prevé que estén listos los trabajos que se ejecutan en la Catedral Metropolitana de Guayaquil, como parte de la primera fase de la reconstrucción del edificio patrimonial.
Luego del terremoto de abril de 2016, la iglesia sufrió varios daños en su fachada y en su estructura, los cuales (sumados al deterioro por el tiempo) empezaron a causar problemas.
El 15 de noviembre de ese mismo año, un pedazo de losa que se desprendió del templo cayó en la cabeza de un marino y lo dejó inconsciente por varios minutos. Dos meses después, un ingeniero colombiano que fue contratado para realizar varios arreglos, decidió bajar la cruz de la torre norte, que para él significaba “un peligro latente”, según reportó EXPRESO. Lo hizo con un helicóptero, pero la estructura cayó a un costado de la iglesia.
La Fundación Siglo XXI, en coordinación con la Arquidiócesis de Guayaquil, solicitó a la empresa Consultola en septiembre de 2017 un estudio completo de los daños, en el que se determinó que para efectuar una reconstrucción total del templo se necesitan 5’521.572 dólares, dinero con el que no cuenta la Curia.
“Los trabajos en la Catedral son bastante amplios, pero se han identificado siete puntos un poco más prioritarios para darles atención y sobre ese plan vamos a empezar a trabajar. Esta primera fase tiene un costo que asciende a casi 1,4 millones de dólares”, explica a este Diario el padre Carlos Mena, rector de la gran iglesia.
Mena cuenta que ellos han tenido que hacer varios eventos para conseguir gran parte del dinero, además de suscribir un acuerdo interinstitucional con el Municipio, el cual fue aprobado por el Concejo Cantonal el pasado 9 de agosto.
En el documento, al que tuvo acceso este Diario, se detalla que el Cabildo entregará un aporte económico de 667.402 dólares para cubrir parte de los gastos que se generarán durante la ejecución de la primera etapa de los “trabajos emergentes” de la Catedral, cuya obra debe realizarse en un año.
“Este convenio no es algo de ahora. A mediados del año anterior empezamos a trabajar con una comisión, no solo de sacerdotes, sino todo un equipo de ingenieros, arquitectos y el departamento técnico de la Arquidiócesis, para tener un plan de trabajos sobre toda la Catedral. En ese plan se ha pedido la ayuda del Municipio, porque también la Catedral es patrimonio cultural, religioso, histórico”, precisa Mena.
El ingeniero Miguel Banda, jefe del departamento técnico de la Curia, menciona que entre los puntos priorizados se incluye el cambio de cubierta, ménsulas (pilares secundarios que sostienen el techo), vigas y la reparación de vitrales, torres y cúpulas, además del arreglo de la fachada del lado de la calle Clemente Ballén, obra que se espera esté lista en tres semanas.
“Se cayeron algunos elementos arquitectónicos que ya fueron cambiados. Hubo que reparar las columnas de algunas vigas también, pero por el asunto económico estamos retrasados”, señala.
El padre Mena indica que la parte de Clemente Ballén tuvo que ser intervenida urgentemente porque se había formado una grieta que podía convertirse en un peligro.
Dentro del templo también se han formado varias grietas y se han desprendido pequeñas partes del techo y de alrededor de los vitrales. El costo de esos trabajos asciende a 167.000 dólares aproximadamente.
Según el plan, los arreglos se realizarán de forma progresiva, con la finalidad de que las actividades pastorales se puedan desarrollar con el menor impacto posible, aunque la Arquidiócesis no descarta que en algún momento se requiera un cierre parcial del templo.
“No es que estos daños representan ahora un riesgo, pero sí es necesario hacer un mantenimiento prioritario para que no se llegue a esa instancia y, especialmente, para proteger a la Catedral de otros sismos”, aclara el rector.
Luego de concluida esta primera fase, la Arquidiócesis espera avanzar poco a poco con el resto de trabajos que recomienda el estudio contratado, entre ellos el reforzamiento de los cimientos de la iglesia.