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Distraccion y sueno, enemigos del conductor

Al salir de su trabajo, Johanna Ramírez trataba de cruzar la calle, cuando un auto que estaba parqueado de repente aceleró y por poco la atropella. Afortunadamente, la joven corrió y logró esquivar al vehículo. Según Ramírez, la conductora nunca se dio cuenta de lo que pudo haber ocurrido ni se percató de que casi produce un accidente, puesto que iba concentrada en el celular. “Nunca regresó a ver hacia atrás y continuó mensajeando. Es una irresponsabilidad”, comenta indignada la mujer.
Como este, existen muchos casos de imprudencia: maquillarse frente al retrovisor, comer, conversar con el copiloto, observar el GPS. Todas son prácticas que convergen en un mismo punto: distracción, lo que provoca que cualquier conductor (sea de taxi, auto, bus, expreso, camión, moto) cometa infracciones que de enero a marzo de este año representan un 22 % del total de accidentes, según estadísticas de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT).
A esa causa le siguen, con el 12 %, el exceso de velocidad y el irrespeto a las señales de tránsito (pare, ceda el paso, luz roja), dice el organismo.
Estas dos últimas problemáticas tienen su trasfondo en una deficiente cultura vial, que en Ecuador no se ha logrado potenciar.
El psicólogo clínico David Aguirre comenta que esto va ligado a problemas de la época, es decir que lo que se busca siempre es inmediatez, y muchos quieren poner en práctica esto hasta en la forma de conducir. “Queremos estar en un lugar rápido y eso hace que se irrespeten las leyes. Y aunque estas existan, muchas veces incluso desde los altos mandos de los organismos competentes pueden infringirse”, asegura el experto.
Apnea, una nueva causa
Además de las razones mencionadas, se está abriendo paso a otra causa silenciosa que resulta más peligrosa cuando de manejar se trata, y es el Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS).
Enrique Varas, comandante de la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM), sostiene que este síndrome es una patología que produce cansancio, fatiga y elimina por completo las capacidades motoras. “El accidente de mayor gravedad se puede dar porque el conductor es presa del sueño y, obviamente, pierde sus capacidades para responder”, explica.
Sin embargo, aunque el panorama parecería desfavorable, la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) refleja cifras que vislumbran la disminución de accidentes por exceso de velocidad en las siete provincias de su jurisdicción, revela el exdirector ejecutivo de la institución, Michel Doumet Chedraui.
¿Y el ‘manos libres’?
El artículo 391 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) establece una multa solo para quienes hagan uso del celular, pero no para quienes recurran al ‘manos libres’.
La multa para sancionar esta infracción es del 10 % de un salario básico unificado y la reducción de tres puntos en la licencia.
Acerca de este tema, el asesor técnico en educación y seguridad vial Jorge Salcedo indica que usar este aparato también causa desconcentración. “Si alguien lo llama y le da una mala noticia o lo inquieta, perderá el control rápidamente”, expresa.
Por ello, aconseja no usar ningún tipo de dispositivo electrónico (GPS, radio, tableta, etc.) mientras se conduce, ya que es preferible parar en un sitio seguro para no obstaculizar el tránsito y no cometer infracciones que arriesguen su vida.
La ‘ley del más sabido’
En cuanto a la mayor cantidad de siniestros de tránsito ocurridos en el país, la provincia del Guayas se ubica en segundo lugar con 1.657 casos durante el primer trimestre de este año, según la ANT.
A decir de Aguirre, esto es una problemática más bien cultural, pues el guayaquileño siempre tiene una forma de saltarse los procedimientos y como tal aplica la denominada ‘ley del más sabido’.
Pasarse la luz roja, hacer doble columna o cualquier otra acción que pone en riesgo hasta su propia vida, le deja al guayaquileño la satisfacción de ser el ‘más bacán’. “Esto sucede sea cual sea el estatus social. El guayaco es el ‘más bacán’ porque se ha desarrollado bajo esta construcción social”, dice el experto.
Otra causa que podría dar paso al irrespeto a las leyes es la inseguridad que impera en la urbe. Es por ello que el resguardar la vida podría implicar pasarse la roja o conducir a exceso de velocidad, anota.
Sin embargo, la psicóloga Karina Vallejo dice que quizá todo se debe al patrón de disciplina que se manejó desde casa. “Si a los niños no se les pone límites claros, estos tendrán en el futuro límites difusos, es decir que cuando crezcan responderán al mismo patrón de no seguir las órdenes”, explica.
En cifras
51 accidentes producidos por mujeres y 688 por hombres se registraron de enero a abril de 2015, según la CTE.
56 accidentes fueron provocados por mujeres y 1.391 por hombres, entre enero y abril de este año.
68 por ciento de los siniestros de tránsito a nivel nacional se generan en el perímetro urbano.
Menos accidentes en siete provincias
Aunque parezca increíble, la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE) muestra un descenso del 73 % de los accidentes causados por exceso de velocidad, comparando el 2015 con el 2014 en las 7 provincias donde tiene jurisdicción: Guayas, Santo Domingo, Azuay, Santa Elena, Los Ríos, Manabí y El Oro.
Según Doumet, se debe a la creación de campañas para fomentar una mejor cultura vial y a la implementación de tecnología como los fotorradares, cámaras que se activan cuando un vehículo excede el límite de velocidad y que empezaron a funcionar en enero de 2015.
Además, porque han potenciado el departamento de educación vial dentro de la institución.
“Hemos visitado más de 50 escuelas, donde se ha capacitado a miles de niños. La idea no solo es preparar una mejor generación de conductores, sino que ellos les llamen la atención a sus padres”, dice el funcionario.
A la hora de concienciar, la publicidad en medios y redes sociales logra su efecto. “Tenemos la campaña ‘StarWardado’ e hicimos un muñeco llamado ‘Vialito’ que ofrece consejos de seguridad vial y con el cual hemos repartido historietas”, agrega Doumet.
Mientras que Luis Lalama, comandante del cuerpo uniformado de la CTE, sostiene que hacer uso de personalidades reconocidas también ha ayudado a influir en las personas para que tomen conciencia. “El futbolista brasileño Ronaldinho y el cantante colombiano Maluma se han puesto la camiseta de la institución y enviado mensajes de precaución a través de redes”, concluye Doumet.
Sueño, un factor mortal
Según el último informe sobre la situación mundial de la seguridad vial de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el quedarse dormido al volante es una de las primeras causas por las que se producen accidentes de tránsito.
Un 20 % de ellos están relacionados con la somnolencia, igualándose con otros factores de riesgo como el consumo de alcohol y el exceso de velocidad.
A este trastorno se le conoce como Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño (SAOS). De acuerdo con los neurólogos, esta es una afección en la que el flujo del aire se detiene o disminuye durante la respiración mientras se duerme, provocando ronquidos fuertes, despertares transitorios y seguidos, lo que desemboca en un sueño no reparador, por lo que la persona, al despertar, se siente muy cansada.
Varas indica que en México científicos de la Universidad Técnica de Monterrey detectaron que este síndrome es el responsable del 33 % de los accidentes ocurridos.
“En el artículo 214 del reglamento se establece que el alcohol reduce las capacidades motoras. En cambio el sueño las elimina por completo, es decir que no permite reaccionar ante nada”, resalta.
Y es que este interfiere con el funcionamiento físico, mental y emocional del individuo en la vida diaria.
A criterio de Vallejo, la persona que presente este problema sufrirá de falta de concentración y sentirá mayor fatiga, por lo que conducir no es una buena idea. “Es preferible que solicite ayuda”, advierte.
Más profesionales al volante
El conducir cualquier vehículo es un tema serio que amerita conocimiento. George Mera, presidente de la Unión de Cooperativas de Taxis del Guayas indica que lo primordial es que quienes deseen ofrecer un servicio acudan a los cursos que dan los institutos autorizados por el estados para capacitarse en educación vial, reglamentos de tránsito y señalización.
A su criterio, la mayoría de accidentes muchas veces se dan por el desconocimiento de las normas o porque simplemente hay personas que nunca asistieron a un curso, como comenta Fermín Olmedo, director de la agencia Kennedy de Aneta. “Muchos dicen que tienen años de experiencia al volante pero no tienen el conocimiento”.
“El conductor tiene que aprender primeros auxilios, mecánica, psicología”, agrega Luis Cedeño director de Ecuaconduzca Kennedy.
Mera agrega que en un estudio que revisó y que se efectuó a nivel nacional, los taxistas son los que menos accidentes provocan. “Esto se da porque el conductor de taxi labora 12 horas diarias en las calles y las conocen muy bien”, manifiesta el vocero del gremio.
Preocupación vial
Aneta es una de las escuelas de conducción para no profesionales que se encuentran involucradas en ofrecer a la comunidad una cultura preventiva de seguridad vial.
Según Olmedo, cada año realizan campañas en las vías, casas abiertas e incluso cuentan con un contenedor que tiene dentro una sala audiovisual y que viaja por todo el país para difundir el Programa Nacional Itinerante para Reducción de Accidentes de Tránsito. Dentro tienen bicicletas y carritos para enseñar a los niños la cultura vial.
“La seguridad vial aún es un tema crudo”, opina Olmedo.
Incluso, en Guayaquil tenían un parque vial que era parte de su proyecto social, pero que lastimosamente quedó relegado por la falta de alianzas estratégicas para continuar.