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Daular no contempla a las escuelas de aviacion
Esas entidades y urbanistas plantean no cerrar del todo el José Joaquín de Olmedo. El debate es si la ciudad podría permitirse operar dos aeropuertos.

Mientras avanzan los estudios para la construcción del nuevo aeropuerto de Guayaquil, en las escuelas de aviación que operan junto a la actual terminal José Joaquín de Olmedo se preguntan qué pasará con ellas y con la terminal de Aviación General que funciona allí, una vez que, posiblemente en 2024, las operaciones aéreas se trasladen al sector de Daular, a la altura del km 33 de la vía a la costa.
“Si se hace realidad ese sueño de tener un aeropuerto intercontinental en Daular, el aeropuerto actual debería quedar abierto al menos una parte, como un aeropuerto municipal, igual que en Miami o Bogotá, que tienen instalaciones para vuelos internos”, opina Mario Rodríguez, un experimentado aviador guayaquileño, quien dirige el Aeroclub del Ecuador.
Este aeródromo doméstico serviría para el uso de aviones pequeños ejecutivos. Una pista de 1.200 metros bastaría con una calle de rodaje para que las aeronaves Cessna, Piper y otras puedan venir directamente al centro de la ciudad, agrega el capitán Rodríguez.
La idea es compartida por el planificador urbano Carlos Jiménez, quien precisa: “Esperaría que este aeropuerto (José Joaquín de Olmedo), que es parte de la economía del norte de la ciudad, no sea cerrado, que sirva para vuelos locales, aviones ATR a hélice, Learjets a hélice, que pudieran conectar a aeropuertos locales”.
Jiménez destaca, además, que llegar a esta estación aérea será siempre importante por estar conectada con la terminal terrestre, lo cual ayuda al turista.
Hay quienes se preguntan si Guayaquil, que enfrenta una baja demanda de viajeros, tendría capacidad para operar dos aeródromos a la vez. “Hay ciudades grandes que lo han hecho, pero en el Ecuador la realidad es distinta”, dice Flavio Acurio, gerente de una empresa que brinda apoyo a vuelos privados de avionetas.
Sin embargo, la decisión del Municipio y su fundación Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil (AAG) es hasta ahora cerrar totalmente el aeropuerto, recordó a EXPRESO Nicolás Romero, gerente de la entidad.
“Lo que sí se va a hacer es un helipuerto en el área del aeropuerto, donde en su lugar habrá un nuevo desarrollo urbanístico”, afirmó el funcionario.
La terminal de Aviación General, que usa la misma pista del aeropuerto actual, se trasladará a Daular, según los planes de la AGG, aunque esto represente grandes distancias y pérdida de tiempo para los usuarios de esta estación, que en su mayoría son empresarios y ejecutivos que viven y realizan actividades en el centro y norte de Guayaquil y en Samborondón.
“El problema de la distancia se arregla con helicópteros, para eso estará un helipuerto en esa área”, reiteró Romero.
Dos aeropuertos, ¿una utopía?
Además del Aeroclub del Ecuador, en el aeropuerto actual operan escuelas como la de la Aviación Naval y la del Ejército, empresas de taxi aéreo y otras que dan apoyo a vuelos de avionetas locales y extranjeras. Pero ninguna de estas academias y empresas consta en los planes del nuevo aeropuerto, señala la Autoridad Aeroportuaria de Guayaquil.
El Aeroclub, escuela con 87 años de vida, de la cual hoy sale alrededor del 70 % de los pilotos comerciales del país, ha expresado su deseo de que el José Joaquín de Olmedo no se cierre del todo para que desde allí operen las aeronaves pequeñas.
Flavio Acurio, gerente de Airmaster, firma que brinda apoyo legal y logístico a vuelos de aviones privados, dice que “sería ideal” que el aeródromo no cerrara, pero ve difícil que la ciudad pueda mantener operativos dos aeropuertos. “En Quito se pedía lo mismo y al final se cerró el aeropuerto antiguo”, recordó.