Tambien es corrupcion

El torbellino de la corrupción ha debilitado la imagen del régimen y sus candidatos, razón por la cual el Gobierno nacional ha iniciado una campaña masiva para desviar la atención del imaginario social hacia la “corrupción” de gobiernos anteriores al de la “década ganada”.

Otra característica de la campaña de desvío de la atención ciudadana es recalcar que la corrupción del pasado era superior a la de los “hechos aislados” que supuestamente se han dado por funcionarios del Gobierno de la revolución ciudadana.

La corrupción “per se” es reprochable y por tanto no cabe gradación de ningún tipo. Una campaña a gran escala tratando de minimizarla, otorgándole peso de mayor o menor envergadura, no solo que es injustificable, es reprochable, por cuanto la corrupción política se refiere al mal uso del poder público para conseguir una ventaja ilegítima, generalmente de forma secreta y privada.

La corrupción es variopinta, va desde el uso ilegítimo de información privilegiada, a sobornos, tráfico de influencias, extorsiones, fraudes, malversación, prevaricación, compadrazgo, cooptación, nepotismo, impunidad, despotismo; lo cual a menudo facilita el narcotráfico, lavado de activos entre otros. Este glosario no nos resulta extraño; no necesariamente responde a casualidad, quizás responda a causalidad, como efecto colateral de la impunidad, gracias a la lentitud de los órganos de control, a la falta de fiscalización por el Legislativo y al poder omnímodo que resulta de la concentración de poderes.

Joseph Goebbels, jefe de propaganda nazi manifestaba: “Miente, miente, miente, que algo quedará; mientras más grande sea la mentira, más gente la creerá”.

Maquillar la verdad, como lo hacen las cuñas al manifestar que los casos de corrupción han sido descubiertos por el Gobierno, no se compadece con la realidad, ya que el caso “Petrocorrupción” se descubrió por los papeles de Panamá; el caso Odebrecht se descubre gracias al Departamento de Justicia de los Estados Unidos.

Entonces cabría decir que maquillar la verdad constituye también corrupción.

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