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La colonia italiana evoca una tradicion
No habrá baños a la medianoche, como lo impone la tradición de una actividad que los italianos festejan desde antes de la era cristiana. A lo que sí se honrará es a la música y a la comida.

No habrá baños a la medianoche, como lo impone la tradición de una actividad que los italianos festejan desde antes de la era cristiana. A lo que sí se honrará es a la música y a la comida.
El plato nacional -las pastas- se lo servirá en varias salsas y la música llegará con los temas esenciales: O sole mío, Funicula, funicula, Core ‘ngrato...
Se trata del Ferragosto, un festejo que en el país europeo implica el inicio de las vacaciones y desata un movimiento descomunal en torno al sesteo y que se lo vive en cada lugar donde hay un italiano. En Ecuador habitan 20.000.
“Desde que tengo uso de razón, veo que se lo celebra”, dice Carlos Zavala Vincenzini, uno de los organizadores del evento en la Sociedad Italiana Garibaldi y vicepresidente del Com.it.es (Comité de Italianos en el Ecuador), nieto de un tolentinati que arribó en 1914 y abrió el Pastificio Italiano.
En esta ciudad, la de los italianos es la tercera colonia más grande de extranjeros. “Tenemos una larga historia. Desde artistas hasta empresarios”, dice Manuel Landucci, cuyo padre llegó en 1927 y montó la fábrica de fideos La Nueva Italia.
Pero el Ferragosto es también un acercamiento a las raíces para el grupo de migrantes locales.
No habrá baños a la medianoche, como lo impone la tradición de una actividad que los italianos festejan desde antes de la era cristiana. A lo que sí se honrará es a la música y a la comida.
El plato nacional -las pastas- se lo servirá en varias salsas y la música llegará con los temas esenciales: O sole mío, Funicula, funicula, Core ‘ngrato...
Se trata del Ferragosto, un festejo que en el país europeo implica el inicio de las vacaciones y desata un movimiento descomunal en torno al sesteo y que se lo vive en cada lugar donde hay un italiano. En Ecuador habitan 20.000.
“Desde que tengo uso de razón, veo que se lo celebra”, dice Carlos Zavala Vincenzini, uno de los organizadores del evento en la Sociedad Italiana Garibaldi y vicepresidente del Com.it.es (Comité de Italianos en el Ecuador), nieto de un tolentinati que arribó en 1914 y abrió el Pastificio Italiano.
En esta ciudad, la de los italianos es la tercera colonia más grande de extranjeros. “Tenemos una larga historia. Desde artistas hasta empresarios”, dice Manuel Landucci, cuyo padre llegó en 1927 y montó la fábrica de fideos La Nueva Italia.
Pero el Ferragosto es también un acercamiento a las raíces para el grupo de migrantes locales.