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Por fin atendido el dragado
El golfo, el río Guayas y todo lo que esto significa es mucho más de lo que pueden pensar políticos que no han comprendido ni se han dado cuenta de cuán importante y estratégico es este estuario para el desarrollo del país. Lo dice y lo evidencia su topografía en la fusión del Daule y el Babahoyo.
En él se han venido acumulando sedimentos que obstruían el fluido de agua, por eso había que removerlos dragándolo. Esto era un pedido y demanda social de años. Comprender esto solo requería percatarse de cómo y cuánto se evidenciaba el deterioro del río en los últimos 50 años. Sin embargo, nada hicieron diferentes autoridades, políticos y funcionarios anteriores.
El 24 de este mes la contundencia de la realidad que hacía patente la acumulación creciente de sedimentos en el río hizo entrar en razón a quienes están llamados a vigilar esta situación y a resolverla con prontitud. Ha pasado medio siglo para que recién ahora se acepte que dragarlo constituía una tarea importante para la seguridad y el desarrollo local, provincial y regional.
Menos mal que la autoridad provincial y el Gobierno asumieron esta tarea como vital y estratégica. Es bueno y positivo para el país que la Prefectura y la Presidencia hayan coincidido para que la obra se concrete. Por eso razón tiene el presidente cuando dice que: “La última vez que se dragó el río Guayas fue hace 49 años... (el dragado) ...es una medida urgente para evitar inundaciones y recuperar la profundidad de navegación”.
Como bien señaló el director de Riego, Drenaje y Dragas de la Prefectura, si este problema “no se lo elimina en los próximos años, se unirán este islote con La Puntilla y va a provocar consecuencias no predecibles, como inundaciones en la ciudad de Guayaquil, socavaciones en la margen derecha del río Guayas”. Esto se hubiera resuelto antes si los gobernantes hubieran comprendido y evaluado que la postergación del dragado iba a generar los problemas que actualmente se producen.
Es útil y beneficioso para la provincia que el Gobierno haya puesto 20 millones (adelantando 16) y dado el aval necesario para que el proyecto de dragado se concrete y se pueda implementar inmediatamente.
Ahora, luego de transcurridas casi cinco décadas, recién se comienza a encontrar salida para un problema que debió ser atendido y resuelto años atrás.