El asfalto de Guayaquil vuelve a sucumbir ante el invierno

El asfalto de Guayaquil vuelve a sucumbir ante el invierno

En el centro de la ciudad, las calles por donde circula la mayor cantidad de vehículos, en especial el transporte pesado (buses), son las primeras en deteriorarse.

La historia de cada año se repite en el temporal invernal. Calles resquebrajadas y con huecos son el resultado de las precipitaciones, que se prevé, terminen en mayo.

En el centro, las calles por donde circula la mayor cantidad de vehículos, en especial el transporte pesado (buses), son las primeras en deteriorarse. Ese es el caso de las calles Esmeraldas y Los Ríos, que pertenecen al corredor vial 2, por donde diariamente circulan alrededor de 36 líneas, es decir, unos 1.103 buses.

“La reparación que se hace cada año en estas calles (Esmeraldas y Los Ríos) es una solución temporal porque cada año la situación se repite. Lo que el municipio debería hacer es un carril de hormigón que soporte el paso de los buses como el carril que tiene la Metrovía”, opina Vicente Solano, ingeniero mecánico y morador del centro de la urbe.

Pero estos corredores viales no son los únicos afectados, la calles Clemente Ballén, Vélez, Tungurahua, Aguirre, entre otras del centro, también presentan daños.

Jorge Berrezueta, director del departamento de Obras Públicas del Municipio, explicó a este Diario, que el motivo de que no se ponga hormigón en las calles que siempre se afectan se debe a la falta de recursos económicos.

“El hormigón soporta más, pero es mucho más caro. Entonces esto es una situación económica. Todo el tiempo bacheamos”, aseguró.

En el sur sucede lo mismo. En la calle séptima y Febres Cordero, por ejemplo, un bache en la mitad de la intersección ha causado, incluso, daños a vehículos que circular por el lugar. Frente a la problemática los moradores decidieron rellenar el hueco con escombros y basura.

La ciudadela Bellavista también se afectó por la temporada invernal, allí las calles están en el abandono, pese a que son de hormigón. “Estas calles no son las únicas dañadas. En la Casuarina, vía Daule, El Fortín y la entrada de la ocho también se ven muchísimos daños. Eso es un desastre. El Municipio debería cambiar el asfalto por el hormigón, sino seguiremos teniendo todos los años el mismo problema”, menciona Jackson Moreira, trabajador en esa ciudadela.

Al norte, la avenida del Periodista, que atraviesa la ciudadela Kennedy también tiene baches, aunque menos profundos que las arterias del centro.

La Alborada, Sauces, Guayacanes son otros sectores afectados. Andrea Díaz, moradora de la Kennedy, explica que su esposo quien maneja, pierde constantemente la paciencia por la cantidad de huecos que debe sortear en el camino.