Argentina alienta el crudo de esquisto con subsidios
Las compañías de energía han frenado fuertemente las perforaciones y despedido a miles de trabajadores. Salvo en Argentina.
La industria de los hidrocarburos opera en ese país dentro de una burbuja subvencionada por el Gobierno, los contribuyentes y los automovilistas que gastan miles de millones de dólares al año para tratar de evitar que eso suceda. En Argentina, el barril de petróleo cuesta más del doble que en Estados Unidos, y el precio del gas natural es hasta casi cuatro veces más caro.
Esto está ayudando a los productores y sus trabajadores a desarrollar los vastos depósitos de petróleo y gas de esquisto enterrados en un sector desolado de la Patagonia llamado Vaca Muerta, protegido de los caprichos de los mercados mundiales.
Gracias a la política pública se ha fijado el precio del barril de crudo ligero en $ 67, cuando el petróleo de Texas (WTI), referente de Ecuador, cerró ayer a $ 37,84. WSJ