Actualidad
Aprender astronautica desde un aula de colegio
El proyecto se llama Club de Astronáutica. Desde ahí Roberto Falconí, docente de la Unidad Educativa Nuestra Madre de la Alborada, le habla a sus alumnos de las estrellas, los planetas, las constelaciones, el sol...

El proyecto se llama Club de Astronáutica. Desde ahí Roberto Falconí, docente de la Unidad Educativa Nuestra Madre de la Alborada, le habla a sus alumnos de las estrellas, los planetas, las constelaciones, el sol...
Él está empeñado en formar futuros científicos. Sueña con que sus estudiantes, en un futuro no tan lejano, lleguen incluso al espacio.
Falconí, quien guarda en su oficina los ‘juguetes’ más extravagantes (e increíbles) que todo niño y adulto quisiera tener, como simuladores de realidad virtual y miniplanetarios capaces de proyectar todo el sistema solar al interior del aula, enseña Robótica y Tecnología en el plantel.
Mas, su amor por las ciencias espaciales no se limita a construir o reparar, por ejemplo, telescopios. Hace un año, se puso en contacto con la Agencia Espacial Civil Ecuatoriana (EXA) para recibir asesoría que le permitiera construir, junto a 22 estudiantes, miembros del club, una Estación Espacial Terrena capaz de receptar en tiempo real la señal de satélites como el NOAA 19 de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE. UU.
El transmisor, que además captura y emite en vivo desde la Estación Espacial Internacional y muestra cómo es la vida en el espacio e incluso cómo se ve la Tierra desde allí, está integrada por tres elementos. Una antena de 1,8 metros de altura, un descodificador de señales satelitales (donado por EXA) y un computador.
“Con estos elementos, nuestros alumnos, y no solo con los que construí la herramienta, han podido hacer maravillas”, indica el profesor, “han cultivado inquietudes favorables hacia el lado de la ciencia y, paralelamente, han descubierto sus destrezas, se han vuelto investigativos, disciplinados y hasta han mejorado su comportamiento”.
Esos cambios, registrados en estudios, encuestas y evidencias (calificaciones) internas, Falconí las divulgará ante la comunidad científica internacional el próximo 26 de septiembre en México.
Él asistirá como expositor al Congreso de Astronáutica para hablar de la implementación de la antena -esa que está ubicada en la punta más alta del techo de la institución y emite información actualizada cada 5 segundos- y de las innovaciones educativas que prevé establecer el plantel.
Y es que tal ha sido la fascinación de los muchachos, sobre todo de los que cursan el nivel de Bachillerato, que los directivos de Nuestra Madre de la Alborada analizan la idea de incluir, de forma permanente, materias como Astronáutica y Robótica en su pénsum.
“Hemos avanzado con ellos en un campo aún poco explorado”, acota Falconí, “lo que hemos logrado evidencia que las ciencias, por más complejas que sean, se pueden aprender de forma divertida y con un poco de dedicación”. DSZ