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37 anos haciendo los sombreros de Chibuleo

Un pequeño cuarto con un fogón, dos mesas y mucha lana de borrego; esa es la parte material que se requiere.

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Un pequeño cuarto con un fogón, dos mesas y mucha lana de borrego; esa es la parte material que se requiere. Lo otro es el complemento fundamental, tan básico como la misma lana: mucha paciencia para elaborar el mejor de los sombreros del pueblo Chibuleo.

En esta comunidad kichwa, ubicada a 40 minutos de Ambato, está el alfarero que transforma la lana de borrego en la prenda más cotizada y utilizada por los indígenas.

Han pasado 37 años desde que Manuel Pilamunga aprendió a elaborar el adorno blanco que caracteriza a los autóctonos de las parroquias de Juan Benigno Vela y Pilahuín. A sus 59 años, él se ha convertido en uno de los hombres más reconocidos del lugar, e incluso la prenda ha llegado hasta la Presidencia de la República.

Elaborarlo le toma varias horas. La lana de borrego la comienza a amasar como si fuera harina para hacer el pan.

Muy cerca tiene el fogón que lo construyó con varios bloques; sobre la parrilla está hirviendo una olla con agua donde mete por varios minutos la lana para empezar a darle forma al sombrero.

El proceso es trabajoso y por cada uno que elabora tarda mínimo dos días. A la semana solo logra terminar tres. Cada uno cuesta 130 dólares.

“El sombrero es garantizado y le puede durar hasta 10 años. En Ambato los puede encontrar más baratos, pero se destruyen de inmediato y después me los traen a arreglar”, menciona Pilamunga.

El artesano vive en el barrio San Antonio, de la comunidad de Chibuleo San Alfonso. Su taller es un pequeño cuarto cerca de su casa. Su éxito se lo ha ganado a pulso. Su marca, ‘Sombreros Pilamunga’, es conocida en la zona central del país y a nivel internacional.

El oficio lo aprendió de doña Zoila Yaguar. Sin embargo, su habilidad la perfeccionó con la familia Chipantiza y con Néstor Flores, oriundos de Pelileo.

Para adquirir el producto, sus clientes le hacen pedidos con 15 días de anticipación, para que él pueda preparar todo el material necesario.

(F)

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