Entre los escombros: Los factores clave que determinan la supervivencia en un terremoto
Sobrevivir bajo los escombros depende del acceso a aire y agua, las lesiones, el clima y la capacidad de conservar energía mientras llega ayuda

Rescatistas y voluntarios trabajan entre los escombros tras el terremoto que deja 273 muertos, 3.824 heridos y 377 desaparecidos en Colombia.
Mientras los equipos de emergencia buscan sobrevivientes del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el occidente de Colombia, una pregunta cobra importancia con el paso de las horas: ¿cuánto tiempo puede resistir alguien bajo los escombros?
La mayoría de los rescates ocurre durante las primeras 24 horas después de una catástrofe. Sin embargo, existen casos de personas localizadas con vida varios días después de un colapso.
Guayaquil
Rescatistas guayaquileños viajan a Colombia para buscar sobrevivientes tras el terremoto
Edison Andrés García Yépez
¿Qué determina el tiempo de supervivencia?
No existe un plazo exacto. Especialistas consultados por la BBC explicaron que las posibilidades dependen de la posición en la que quedó atrapada la persona, el espacio disponible para respirar, el acceso al agua, la gravedad de las heridas, la temperatura y su capacidad para mantener la calma.
La mayoría de los rescates ocurre durante las primeras 24 horas posteriores a una catástrofe. A medida que pasa el tiempo, las probabilidades disminuyen, especialmente si la víctima presenta hemorragias, lesiones internas o dificultades para respirar.
Las operaciones internacionales suelen pasar de la búsqueda de sobrevivientes a la recuperación de cuerpos entre cinco y siete días después de una tragedia, aunque esta decisión depende de las autoridades responsables y de las condiciones de cada emergencia. Los antecedentes demuestran que algunas personas consiguieron resistir durante más de dos semanas.
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Una postura que puede crear una bolsa de aire
Murat Harun Ongoren, coordinador de la Asociación Turca de Búsqueda y Rescate (AKUT), explicó que adoptar la postura de “agacharse, cubrirse y sujetarse” puede favorecer la formación de un espacio de supervivencia.
La recomendación consiste en arrodillarse, proteger la cabeza y el cuello debajo de una mesa resistente y sujetarse hasta que termine el movimiento. La estructura puede soportar parte de los materiales que caen y dejar una cavidad alrededor del cuerpo.
La doctora Jetri Regmi, funcionaria del Programa Mundial de Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), destacó que conocer previamente los puntos seguros de una vivienda u oficina mejora la capacidad de reacción.
El aire y el agua son fundamentales
Una bolsa de aire puede evitar la asfixia inmediata, pero también debe existir una circulación mínima de oxígeno. Si la persona puede respirar y no presenta heridas graves, el siguiente desafío es evitar la deshidratación.
Richard Edward Moon, especialista de la Universidad de Duke, señaló que un adulto puede perder hasta 1,2 litros de agua al día mediante la orina, la respiración y el sudor.
Algunas estimaciones indican que una persona podría sobrevivir entre tres y siete días sin agua, dependiendo de la temperatura, su edad, condición física y nivel de actividad.
Por ese motivo, gritar y moverse continuamente puede consumir energía y acelerar la pérdida de líquidos. Los expertos recomiendan producir sonidos cuando se escuche a los rescatistas o golpear una tubería o superficie sólida.

Los ciudadanos siguen buscando a sus familiares entre los escombros de los edificios y casas que se cayeron por los terremotos de Venezuela.
Las heridas y el síndrome de aplastamiento
Los traumatismos en la cabeza, el pecho o la columna, las hemorragias y las lesiones internas reducen considerablemente las posibilidades de supervivencia.
El peligro continúa después del rescate. Algunas víctimas pueden desarrollar el denominado síndrome de aplastamiento, producido por la presión prolongada sobre los músculos.
Cuando se retiran los materiales, sustancias acumuladas en los tejidos dañados pueden pasar a la sangre y causar alteraciones cardíacas o insuficiencia renal. Por eso es importante que la extracción esté acompañada por personal sanitario.
El clima también influye. El frío puede provocar hipotermia, mientras que el calor acelera la sudoración y la deshidratación.
Los factores clave que determinan la supervivencia en un terremoto
No existe un plazo exacto para establecer cuánto tiempo puede resistir una persona bajo los escombros. Según los expertos, las probabilidades dependen principalmente de estos factores:
- La posición de la víctima: una postura protegida puede disminuir el impacto de los objetos y materiales que caen.
- La existencia de una bolsa de aire: contar con una cavidad y circulación de oxígeno reduce el riesgo de asfixia.
- El acceso al agua: la hidratación puede prolongar considerablemente el tiempo de supervivencia.
- La gravedad de las heridas: hemorragias, lesiones internas y traumatismos en la cabeza, el pecho o la columna elevan el riesgo de muerte.
- Las condiciones climáticas: el frío puede causar hipotermia, mientras que el calor acelera la deshidratación.
- La condición física: la edad, el estado de salud y la resistencia del organismo influyen en la respuesta ante el encierro.
- El control mental: conservar la calma ayuda a evitar movimientos innecesarios y permite ahorrar energía, agua y oxígeno.
La combinación de estas condiciones explica por qué algunas víctimas pueden ser rescatadas después de varios días, mientras que otras requieren atención durante las primeras horas.
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Rescates después de varios días
Uno de los casos más recordados ocurrió tras el colapso de los almacenes Sampoong, el 29 de junio de 1995, en Seúl, Corea del Sur.
Un estudiante de 21 años fue encontrado con vida nueve días y medio después. Permaneció en cuclillas en un espacio de aproximadamente 1,20 metros y sobrevivió con el agua de lluvia que se filtraba entre los escombros.
Los médicos detectaron deshidratación y algunos rasguños, pero no lesiones graves. Su presión arterial, pulso y estado mental eran estables. El desastre dejó 502 muertos y 937 heridos.
Otro rescate extraordinario ocurrió en Bangladesh. Reshma Begum, trabajadora textil de 19 años, quedó atrapada tras el colapso del edificio Rana Plaza, registrado el 24 de abril de 2013.
La joven permaneció 17 días dentro de una cavidad con espacio para respirar. Racionó pequeñas cantidades de comida y agua y golpeó una tubería para pedir ayuda.
Los trabajadores finalmente escucharon sus señales y detuvieron la maquinaria. Begum fue rescatada el 10 de mayo de 2013, cuando las labores ya estaban concentradas en recuperar los cuerpos de las más de 1.100 personas fallecidas.
Ambos casos muestran que una bolsa de aire, el acceso al agua, la ausencia de heridas críticas y la capacidad de mantener la calma pueden prolongar la supervivencia bajo los escombros.