entrevista a personaje educativo
Verónica Jordán: “Nuestros estudiantes necesitan saber que los desafíos se pueden superar”
La vicerrectora general de COPOL, Verónica Jordán Espinoza, comparte cómo la disciplina que la llevó a conquistar cuatro récords nacionales de Powerlifting

Más allá de las aulas y las competencias, Verónica Jordán demuestra que la disciplina, la perseverancia y la capacidad de superar los propios límites son herramientas clave para alcanzar la excelencia académica.
La excelencia no solo se enseña en las aulas, también se demuestra con el ejemplo. Así lo evidencia Verónica Jordán Espinoza, vicerrectora general de la Unidad Educativa Politécnica COPOL, quien recientemente alcanzó un récord nacional en Powerlifting tras imponerse en el Campeonato Nacional de esta disciplina y registrar nuevas marcas en sentadilla, press de banca, peso muerto y total general en la categoría Máster II de 76 kilogramos. Su logro deportivo ha trascendido las plataformas de competencia para convertirse en una inspiración para estudiantes, docentes y familias.
Para Jordán, la disciplina que exige levantar más del doble de su peso corporal guarda una estrecha relación con el liderazgo educativo. Ambas actividades demandan perseverancia, resiliencia, capacidad de adaptación y una mejora constante. En entrevista con EXPRESO, reflexiona sobre las lecciones que le ha dejado el deporte, la importancia de la cultura de la excelencia y el mensaje que busca transmitir a las nuevas generaciones.
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¿Qué paralelo directo hay entre la disciplina que exige levantar dos veces tu peso en barra y la disciplina que exige liderar una institución académica cada día?
Definitivamente, existe una gran relación porque ambas actividades demandan disciplina, análisis del proceso y de la progresión, sacrificio de gustos personales y la capacidad de generar recompensas emocionales con cada triunfo y logro.
Liderar una institución académica demanda vencerse cada día, porque es una actividad compleja y de constante evolución, que exige resiliencia, entusiasmo y amor por lo que se hace. Estos son los mismos ingredientes que me impulsan cada día, también, a ser mejor en el Powerlifting.
En COPOL dicen “la educación de calidad no solo se enseña, también se vive y se modela”. ¿Qué lección específica sobre fracaso y superación aprendió entrenando para este campeonato que hoy aplica cuando dirige a docentes y estudiantes?
Medirme en la competencia con jóvenes y adultos con más experiencia en este deporte, así como escuchar la voz de los jueces cuando aprueban o anulan tu participación, me ha ayudado mucho a ser empática con el sentir de los niños y jóvenes a quienes nos corresponde fortalecer para que, ante eventos aparentemente adversos, se sobrepongan, crean en sí mismos y en su esfuerzo, se animen a continuar y valoren la cátedra del error.

Convertida en campeona nacional y poseedora de cuatro récords ecuatorianos de Powerlifting, Verónica Jordán reflexiona sobre cómo el deporte fortalece valores.
Muchos estudiantes ven a sus autoridades solo en oficina. ¿Cómo cambia la relación alumno-líder cuando ese líder también es atleta y se sube a una tarima nacional a competir bajo presión?
Se torna mucho más respetuosa porque nos ven como personas con quienes identificarse; personas capaces de negarnos ciertos gustos para conseguir un bien mayor y mejores resultados en nuestro trabajo diario.
También entienden que somos seres humanos que, a pesar de nuestros miedos e inseguridades propias de la competencia, tenemos la confianza para enfrentar los retos, sabiendo que nos hemos entrenado y preparado para hacerlo. Y, precisamente, eso es lo que les pedimos a nuestros estudiantes todos los días.
Sentadilla, press banca y peso muerto. Si cada movimiento fuera un valor que quiere sembrar en sus estudiantes, ¿cuál sería y por qué?
La sentadilla representa la reflexión, porque aunque en determinados momentos el peso de las dificultades parezca aplastarnos, siempre debemos recordar que contamos con los recursos necesarios para volver a levantarnos. Es una invitación a desarrollar resiliencia y a comprender que los obstáculos forman parte del proceso de crecimiento.
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Por su parte, el press de banca simboliza el equilibrio, ya que independientemente de las circunstancias que se presenten, es fundamental conservar la sensatez, la serenidad y la confianza en uno mismo. Finalmente, el peso muerto representa la audacia, porque muchas veces los límites más grandes son aquellos que nosotros mismos nos imponemos. Por eso, es importante atreverse a ir más allá, convencidos de que siempre se puede dar más y lograr más.
Usted es referente académico y ahora también deportivo. ¿Qué mensaje le daría a esa estudiante que cree que “no puede con todo” porque tiene que elegir entre ser buena en estudios o en deporte/vida personal?
La formación de un ser humano es integral y debe incluir todas las facetas de crecimiento intelectual y físico. La organización, el esfuerzo y la audacia son las herramientas que nos permiten equilibrar o balancear las diferentes actividades que la motivación y los gustos personales nos impulsan a practicar. El mensaje es claro: ¡el que quiere, puede!
Este logro trasciende lo deportivo. ¿Qué proyecto o cambio concreto está impulsando para que más estudiantes se atrevan a buscar su propio “récord nacional”, sea académico, artístico o personal?
La cultura de la excelencia es el lema. Con ello quiero interiorizar en nuestros estudiantes un proceso de mejora continua que los desafíe a ser siempre mejores, no en una faceta o proyecto específico, sino en todos los ámbitos de su vida académica y personal.
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En lo académico estimulamos en nuestros estudiantes su participación en concursos y eventos donde pueden medirse y desafiarse para lograr los primeros lugares y darse cuenta, con ello, de que son capaces de vencer a los demás, pero, sobre todo, a sí mismos.