educación en ecuador
Así funciona la innovadora metodología que impulsa La Salle en Ecuador
La Salle se posiciona entre las pocas redes educativas del país con prácticas innovadoras reconocidas oficialmente por el Ministerio de Educación

El Modelo Interestructurante Lasallista, avalado por el Ministerio de Educación dentro de sus procesos de innovación, apuesta por una formación que combina conocimiento, valores y pensamiento crítico.
En un contexto donde la educación enfrenta el desafío de formar estudiantes capaces de pensar críticamente, resolver problemas reales y adaptarse a un mundo en constante cambi, la Red La Salle se convirtió en una de las dos grandes redes educativas del país (la primera es Fe y Alegría) que cuentan con prácticas innovadoras reconocidas y registradas por el Ministerio de Educación.
Tras varios años de aplicación y evaluación, sus 13 prácticas innovadoras fueron aceptadas dentro de los procesos oficiales de innovación educativa, un reconocimiento que le permite compartir su experiencia con otras instituciones y participar en espacios nacionales de mejora pedagógica.
Buenavida
Lo mejor del aguacate acaba en la basura: un hallazgo que apuesta por la economía circular
Gabriel Cornejo
Innovación pedagógica con propósito
Armando Vinueza, coordinador de la Pastoral Pedagógica del Distrito Lasallista Norandino, explicó que esta propuesta es el resultado de varios años de trabajo y reflexión pedagógica. “Nosotros tratamos de desarrollar tres pilares fundamentales: lo cognitivo, lo afectivo y lo práctico. Pero en el centro de todo está el docente como mediador del aprendizaje, acompañado por la espiritualidad lasallista”, señaló.
El directivo destacó que el objetivo no es únicamente alcanzar competencias académicas, sino desarrollar talentos mediante la incorporación de creatividad, pasión por el conocimiento e innovación en el proceso educativo.
El modelo se sustenta en cinco grandes habilidades que la institución busca fortalecer desde los primeros años de formación: intelectuales, lectoras, ejecutivas, socioafectivas y éticas. Para ello, se han implementado estrategias como el uso de mentefactos, el aprendizaje basado en proyectos, el fortalecimiento de la comprensión lectora y el desarrollo de habilidades ejecutivas relacionadas con la planificación, la concentración y el autocontrol. “Queremos que nuestros estudiantes aprendan a hacer, a conocer, a amar lo que hacen y finalmente a desarrollar talentos que les permitan destacar en distintos ámbitos de la vida”, afirmó Vinueza.

La propuesta pedagógica lasallista combina aprendizaje académico, formación humana y acompañamiento docente para construir una educación más integral y significativa.
Pensamiento crítico desde pequeños
La innovación también se refleja en la estructura académica de los colegios lasallistas. Desde los primeros años de educación básica, los estudiantes trabajan con docentes especializados por áreas, una metodología que busca potenciar la calidad de la enseñanza y profundizar los conocimientos en cada asignatura.
Además, se incorporan materias como Desarrollo del Pensamiento, Neurofunciones e Investigación, complementadas con procesos de lectoescritura temprana y aceleramiento cognitivo. Según los responsables del proyecto, estas herramientas permiten que los alumnos lleguen al bachillerato con una preparación más sólida y mayores capacidades para enfrentar la educación superior.
Para Luiggi Sáenz de Viteri, vicerrector del Colegio San José La Salle, uno de los aspectos más valiosos del modelo es la atención a la dimensión emocional del estudiante. “Los alumnos se reencuentran de una manera más agradable. Notamos que esos vínculos que se han ido creando son significativos y ayudan a que la adaptación a nuevos cursos y docentes sea mucho más llevadera. Eso fortalece el sentido de pertenencia y permite crear comunidad”, manifestó.
El directivo añadió que los proyectos interdisciplinarios impulsan la resolución de problemas reales, favoreciendo el desarrollo del pensamiento crítico y la capacidad de cuestionar la información que reciben diariamente a través de las redes sociales y la inteligencia artificial.
Innovación educativa con sello lasallista
Sáenz de Viteri considera que la tecnología debe ser una herramienta y no un sustituto del razonamiento. “La tecnología acerca a los alumnos a una cantidad inmensa de contenidos, pero nosotros no nos enfocamos solamente en qué saben, sino en cómo lo saben y por qué lo saben. Cuando constantemente son retados a responder esas preguntas, desarrollan un pensamiento más profundo y una mejor capacidad para comprender diferentes perspectivas”, explicó. A su criterio, esta formación también se refleja en la transición hacia la universidad, donde los estudiantes demuestran habilidades de adaptación y liderazgo.
Sociedad
Cartografías del hogar: el arte que transforma la mirada sobre la salud mental
Gabriel Cornejo
Desde el ámbito académico, Magaly Vélez, coordinadora de Básica Superior del Colegio San José La Salle, destacó que la metodología busca conectar el aprendizaje con la vida cotidiana de los estudiantes. “Antes de entrar a la parte cognitiva, buscamos motivarlos y hacerles comprender que lo que van a aprender tiene sentido para su vida. Queremos que reflexionen, que analicen y que desarrollen pensamiento crítico”, comentó.
La educadora explicó que los mentefactos y otras herramientas de la pedagogía conceptual permiten que los alumnos construyan conocimientos de manera reflexiva y no únicamente memorística.
La docente añadió que los resultados comienzan a observarse especialmente en los niveles superiores, donde los estudiantes muestran una mayor capacidad de análisis, argumentación y resolución de problemas. “Lo que buscamos es que puedan sostener una idea con fundamentos y llegar a argumentos sólidos. Esa es una diferencia importante frente a otros modelos educativos”, señaló.
Pedagogía centrada en el desarrollo humano
Otro de los componentes que fortalece la propuesta educativa es el acompañamiento permanente al profesorado. La Red La Salle realiza evaluaciones periódicas, visitas áulicas y programas de formación continua para garantizar que los principios del modelo se reflejen en la práctica diaria. Según Vinueza, las investigaciones internas han demostrado que mientras mayor acompañamiento reciben los docentes, mejores son los resultados académicos de los estudiantes.
Sociedad
Victhoria Pérez: "La dirección orquestal femenina sigue ganando espacio en el mundo"
Gabriel Cornejo
El proyecto también ha despertado el interés de otras instituciones educativas del país. Diversos colegios y distritos educativos han visitado las obras lasallistas para conocer de cerca las prácticas innovadoras implementadas en sus aulas. Para Vinueza, este reconocimiento representa una oportunidad para compartir experiencias y seguir perfeccionando el modelo. “
No queremos que esto quede solo para nosotros. Queremos que sirva al Ecuador y que otras instituciones puedan conocerlo, adaptarlo o incluso ayudarnos a mejorarlo. La innovación consiste precisamente en seguir aprendiendo y creciendo juntos”, concluyó.