Quito se adapta y mantiene su ritmo en el inicio del toque de queda
Los servicios esenciales funcionan con normalidad. Había preocupación por la recolección de basura y por el horario de operación del metro de Quito

Tras la medida del toque de queda, la población pudo acceder al sistema de transporte municipal con normalidad.
Lo que debes saber
- En el inicio del toque de queda, la ciudad amaneció con tráfico fluido, sin congestión relevante y con transporte público y privado operando con normalidad
- Servicios esenciales como recolección de basura y el transporte municipal operaron con relativa normalidad, tras la coordinación entre el Municipio, Policía y Fuerzas Armadas
- Había preocupación debido a que el Gobierno señaló que no habrá excepciones, por ejemplo para la recolección de basura. Inicialmente, el Metro iba a funcionar desde las 07:00
El inicio del toque de queda en Quito no provocó el caos ni los problemas de movilidad que muchos ciudadanos anticipaban. Por el contrario, la capital amaneció este 4 de mayo de 2026 con una circulación relativamente fluida, sin congestión vehicular significativa y con servicios públicos operando con normalidad.
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Para varios quiteños, la medida trajo incertidumbre cuando fue anunciada, especialmente por el impacto que podía tener en el transporte público, la recolección de basura y la atención de emergencias.
César Moreno, la noche anterior al inicio del toque de queda, ya se había resignado a modificar su rutina de traslado. Suele usar el Metro para llegar a su trabajo en la avenida Colón, pero tuvo que considerar alternativas debido a que el sistema estaba previsto, inicialmente, que inicie su operación desde las 07:00.
Pero en la tarde del domingo 3 de mayo se confirmó que el servicio comenzaría a funcionar desde las 05:30, lo que fue un alivio. “Eso cambió todo, al menos no tuve que complicarme tanto”, comentó.
Circulación con poco tráfico
En las primeras horas de este 4 de mayo, buses del transporte público, taxis y vehículos particulares circularon con tráfico, pero sin novedades.
En varios sectores de la ciudad no se registraron embotellamientos, algo que usuarios atribuyen también a la reducción del flujo estudiantil en el sistema público, cuyos horarios de ingreso fueron modificados.
Ivonne Espinosa, usuaria del transporte público, relata que su desplazamiento desde Ponceano hasta la avenida Naciones Unidas tomó el mismo tiempo de siempre, alrededor de 45 minutos. “No hubo tráfico, todo fluyó normal”, señaló.
Sin alteración en los servicios esenciale
Otras preocupaciones antes de la aplicación de la medida era el funcionamiento de servicios esenciales. La recolección de basura, el transporte municipal y la atención de emergencias estaban entre las actividades que podían verse afectadas por el toque de queda.
En ese contexto, las autoridades municipales mantuvieron reuniones de coordinación con la Policía Nacional y Fuerzas Armadas y se instaló el Puesto de Mando Unificado, con el objetivo de garantizar la continuidad de los servicios básicos. El alcalde Pabel Muñoz aseguró que se buscó reducir al mínimo el impacto en la ciudad.

Trabajadores municipales mantienen el servicio de recolección de basura durante el toque de queda en el Distrito Metropolitano.
“Se ha llegado a los acuerdos necesarios con la Policía y las Fuerzas Armadas para que los servicios se vean lo menos afectados posible: atención de emergencias, recolección de basura, abastecimiento de mercados y transporte municipal”, señaló el burgomaestre.
En un inicio, la ministra de Gobierno, Nataly Morillo, dijo que los municipios deben ajustar la recolección al horario del toque de queda, es decir, entre las 05:00 y antes de las 23:00. Pero Muñoz recordó que el 40% de la basura se recolecta en la noche y realizarlo en la mañana provocaría un caos.
La secretaria de Seguridad, Carolina Andrade, afirmó en una entrevista que la ciudad funcionó sin mayores inconvenientes durante el arranque de la medida. “No se han reportado novedades relevantes”, aseguró.
También mencionó la experiencia de ciudades como Guayaquil como referencia sobre los riesgos de suspender la recolección de basura, lo que puede derivar en acumulación de desechos y hasta problemas sanitarios.
Una pugna que no cesa ni en toque de queda
En ese escenario, el debate sobre la coordinación entre niveles de gobierno no pasó desapercibido. Para el experto en seguridad, Diego Pérez, lo ocurrido evidencia una falta de articulación previa entre el Gobierno central y las autoridades locales. “Hay una débil voluntad de coordinación. Se anuncian medidas y luego, en la práctica, se enfrentan a los problemas cotidianos de la ciudad”, señaló.
Para el analista político Leonardo Laso, incluso en asuntos sensibles como los servicios públicos de recolección de basura y transporte, se estaría recurriendo a una lógica de polarización, algo que, a su criterio, resulta irresponsable por parte de las autoridades del Gobierno.
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Agrega que esa dinámica evidencia una pugna constante que, en última instancia, no es saludable para la ciudad.
Sin embargo, destaca que, aunque a última hora, estos servicios operen con normalidad durante el toque de queda.
¿Tendrá efectividad la medida?
Sobre la medida, tanto Pérez como Laso, consideran que su efecto es limitado y no resuelve el problema de fondo.
Pérez recalca que si bien puede reducir los indicadores delictivos por la presencia de policías y militares en las calles, ese efecto es circunstancial.
En el caso de Quito, explica, predominan delitos como la delincuencia común y las extorsiones, que suelen ocurrir cuando los negocios están abiertos y la ciudad en plena actividad, es decir, en horarios que quedan fuera de la restricción. Por eso, plantea dudas sobre la efectividad real de la medida en el mediano y largo plazo.