entrevista
Margarita Carranco y Quito: por qué las políticas de cuidado son clave para la ciudad
La exvicealcaldesa habla sobre la importancia de invertir en el campo social, en mujeres, adultos mayores y niños y adolescentes

Margarita Carranco ahora es abuela; ha trabajado por años por derechos de la población vulnerable.
Lo que debes saber
- Quito: Margarita Carranco advierte que faltan políticas de cuidado; madres dejan empleo formal por falta de apoyo.
- En Día de la Madre, Carranco pide políticas integrales en Quito para proteger mujeres, niños, jóvenes, abuelas, etc.
- Exvicealcaldesa recuerda que en la alcaldía de Paco Moncayo, la CCQ se sumaba e impulsaban proyectos como créditos para mujeres.
Cuando Margarita Carranco fue concejala, entre 2000 y 2009, se impulsaron los Centros de Experiencia para el Adulto Mayor, espacios de atención infantil y centros de equidad y justicia, para proteger a mujeres víctimas de violencia. ¿Cuán importante es invertir en lo social en la capital?
A propósito del Día de la Madre, que se conmemora este domingo 10 de mayo del 2026, ella reflexiona sobre las políticas de cuidado que necesita toda ciudad.
¿Por qué un Municipio tiene que trabajar en políticas de cuidado, si debe hacerse cargo de construir vías, dotar de servicios, etc.?
Invertir en las mujeres es invertir en toda la sociedad. Cuando ellas tienen las facilidades para que sus niños sean cuidados, también para prevenir que sean víctimas de delitos sexuales y que sus adolescentes tengan actividades que los alejen de drogas o pandillas, pueden trabajar.
¿Qué está viendo usted en la ciudad?
Las mujeres terminan renunciando a sus trabajos y vendiendo empanadas en las calles, cuando son jefas de hogar y no hay políticas de cuidado del país o locales. Vemos a jóvenes y niños, incluso en pañales, junto a madres comerciantes.
Con Paco (Moncayo) organizamos cabildos de jóvenes, mujeres, del adulto mayor, de personas con discapacidad y los territoriales en barrios. Así aparecieron las necesidades de políticas de cuidado.
¿Qué está haciendo falta?
Me pasa a mí que soy abuela, mi hija es jefa de hogar. Estoy jubilada, no hay políticas de cuidado para mujeres que se hacen cargo de nietos, desde atención psicológica porque tratamos con nietos chiquititos y una se vuelve como un niño, con necesidades.
Trabajamos otra vez, hace falta una política integrativa, no solo un componente; hay temas como el económico, pero también emocional.
¿En qué se debería pensar al trazar una política así?
Las mujeres llevan una carga tremenda y el Estado le debe mucho a las mujeres. No buscamos una recompensa, pero nos ocupamos de todos los grupos sociales. Ellas tienen vidas precarias. Aprobamos 25 ordenanzas municipales que permitieron tener proyectos para adultos mayores, por ejemplo. De tus hijos espera lo que con tus padres hicieres.
Ecuador
Costo invisible del trabajo femenino: horas extras que las mujeres trabajan sin paga
Rosero Mariela
¿En qué cree que se debería trabajar más, frente a la situación económica de las familias de Quito?
Cuando trabajamos en la reubicación a los centros comerciales del ahorro, les libramos del chulco (prestamistas que cobran intereses altos). Creamos una cooperativa, con el apoyo de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ), con bajísimo interés.
Ahora se hace propaganda de una cosa chiquitita, el Estado tiene la obligación de proteger a grupos de atención prioritaria y a mujeres que sufren violencia.
¿Está faltando trabajar con otros sectores como la CCQ?
Cuando trabajamos el Plan Bicentenario, no solo considerábamos instancias administrativas municipales, sino a la empresa privada, que también tiene obligaciones con la ciudad. En ese tiempo hubo alianza fabulosa con Blasco Peñaherrera, entonces presidente de la CCQ y más empresarios. Hubo un líder.
Un líder que escucha aprende y trasciende. También entraban las universidades, los fines de semana íbamos a los barrios.
La carretera bonita, el edificio pintado, pero es una ceguera política; debemos exigir una política social.
¿Se ha retrocedido en material social o la política social queda corta frente a la necesidad?
En materia de derechos hay retroceso. El alcalde Pabel Muñoz me invitó a la inauguración de la nueva Casa de la Mujer, que funcionaba en el Centro Histórico; es lo racional, tiene espacios más amplios. Pero necesitamos una casa así al menos en cada administración zonal.
Nosotros tuvimos ocho centros de equidad y justicia. Entiendo que ahora será difícil con las reformas al Cootad. Me preocupa la política social, colegios...
A nivel de tejido social, ¿qué se debe reforzar, para exigir políticas de cuidado?
Me pregunto, ¿cuántos barrios tienen presidente? En algunos seguramente no hay o llevan a cargo tres o cuatro décadas. La estructura barrial, la democracia barrial se perdió. Llegó un momento en que si eran, se les entregaba recursos, de lo contrario, no.
Nosotros trabajamos en cabildos, nunca preguntamos de qué partido era el presidente. La construcción de la democracia se debe hacer al margen de creencias ideológicas o de los partidos.
¿Falta gestión en las Casas Somos? Los padres pagan por clases 1 o 2 dólares.
Sí falta gestión, para eso sí se requiere rodearse de expertos. No le culpo al actual alcalde, recibió la ciudad así. Pero tiempo atrás fuimos un referente, hay que trabajar incluso con organizaciones internacionales. Ahora veo en medios que hay más desarrollo cultural en Guayaquil.
Hay que seguir trabajando en contra de fobias e ismos. En ese sentido hay que repensar la ciudad de Quito, en una minga.
Festivales para jóvenes
La política social no es igual al asistencialismo y debe construirse de forma integral, dice Margarita Carranco. Y recuerda espacios para jóvenes, que eran parte de colectivos de rock, como festivales Quito Fest y Quitu Raymi. La exfuncionaria habla sobre la importancia de proteger a las mujeres, madres, también abuelas.
¿Quién es Margarita Carranco?
Concejala de Quito desde el 2000 hasta el 2009, con la bandera de la Izquierda Democrática (ID) y junto al alcalde Paco Moncayo. Entre 2006 al 2009 fue vicealcaldesa.
Además, desde julio del 2009 a mayo del 2013, se desempeñó como asambleísta alterna. Fue Secretaria de Inclusión, durante la alcaldía de Mauricio Rodas. Laboró como subdirectora nacional de género del Consejo de la Judicatura.