SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Estudiantes plantean tres proyectos para cambiar a La Mariscal, en Quito

Buscan transformar los problema recurrentes de La Mariscal. Jóvenes de la PUCE desarrollaron tres propuestas para mejorar la convivencia en este sector de Quito

Espacio. Uno de los principales problemas que se detectó es el consumo de licor en el espacio público de La Mariscal.

Espacio. Uno de los principales problemas que se detectó es el consumo de licor en el espacio público de La Mariscal.Foto: Gustavo Guamán/ EXPRESO

SARA OÑATE
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Las claves que debes saber

  • Vecinos y estudiantes impulsan proyectos para reducir consumo de alcohol en La Mariscal.
  • PUCE presentó juegos urbanos y campañas para mejorar convivencia en calles conflictivas de Quito.
  • Buscan reducir basura y excesos con iniciativas comunitarias financiadas junto a moradores.

Desde mediados de semana, o incluso días antes, los chats de vecinos de las calles Veintimilla, José Tamayo y Jerónimo Carrión, en La Mariscal, comienzan a llenarse de mensajes de preocupación. Hay una escena que se repite con frecuencia en ese sector del norte de Quito: grupos de jóvenes ocupan las veredas y espacios públicos para consumir alcohol, ocurren peleas, queda basura dispersa y los moradores llaman a la Policía.

Te invitamos a leer| Alza de pasaje en Quito: Borrador de ordenanza está listo y se aproxima primer debate

Sin embargo, la intervención de las autoridades suele convertirse en un “juego del gato y el ratón”. Los jóvenes se retiran cuando llegan los uniformados, pero poco después regresan y la situación vuelve a repetirse.

Ante esa realidad, la Iniciativa Mariscal Sur, la Asamblea Barrial La Mariscal Legado Cultural y el Buró de La Mariscal, se han unido a la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) para abordar el problema desde otra perspectiva. 

A través de un convenio, estudiantes desarrollaron proyectos enfocados en generar cambios de comportamiento y fortalecer la convivencia entre los vecinos y los universitarios.

Dentro del proyecto, el punto de partida fue un recorrido por las calles Veintimilla, Jerónimo Carrión y José Tamayo, donde se identificó que el principal foco de conflicto es el consumo de alcohol en el espacio público. También concluyeron que existe una escasa oferta de actividades recreativas distintas a asistir a bares y discotecas.

“Nos preguntamos cómo reemplazar un hábito por otro y cómo ofrecer alternativas sin prohibir”, explicaron los estudiantes de Arquitectura de la PUCE en la presentación de los proyectos.

Juegos en pleno espacio público

A partir de ese diagnóstico nació una de las propuestas: recuperar el espacio público mediante juegos urbanos. En una primera etapa se plantea implementar actividades como rayuela, Twister y tres en raya, utilizando cintas de colores y tiza para delimitar temporalmente las áreas de juego.

La intervención también contempla colocar adhesivos con mensajes como “Recordemos ser niños, no todo es alcohol”, además de códigos QR que expliquen cómo jugar y promuevan mensajes de convivencia.

El objetivo es incentivar la actividad física, generar momentos de encuentro y demostrar que el espacio público puede utilizarse de maneras distintas, respetando al mismo tiempo a quienes viven o trabajan en el barrio.

Presentación. Los estudiantes de la PUCE socializaron sus propuestas con los moradores de la zona.

Presentación. Los estudiantes de la PUCE socializaron sus propuestas con los moradores de la zona.Foto: Gustavo Guamán/ EXPRESO

Una iniciativa contra la basura

Un segundo proyecto apunta a otro de los principales reclamos de los vecinos: la basura que queda sobre las aceras.

La propuesta consiste en pintar de forma simbólica circuitos y tachos sobre el espacio público para evidenciar visualmente la cantidad de residuos que se acumulan. 

La intención es que los propios jóvenes tomen conciencia del impacto que generan sus acciones y comprendan que La Mariscal no es únicamente una zona de entretenimiento, sino un barrio donde existen múltiples dinámicas cotidianas.

'Huecas saludables' en La Mariscal

La tercera iniciativa se enfoca en la alimentación. Los universitarios detectaron que la oferta gastronómica del sector está dominada por la comida rápida, mientras que existen pocas opciones saludables y, además, son poco visibles.

Por ello plantean desarrollar una aplicación que clasifique los establecimientos según la calidad nutricional de sus productos y permita identificar fácilmente las “huecas saludables”. La premisa es que una mejor alimentación también puede contribuir a disminuir el consumo excesivo de alcohol entre los universitarios.

David Montesinos, de la Iniciativa Mariscal Sur, explica que el trabajo parte del reconocimiento de una problemática real, pero busca enfrentarla desde un enfoque de salud pública y convivencia.

“Somos conscientes de la ocupación del espacio público y del consumo de alcohol, pero queremos caminar hacia espacios de diálogo entre jóvenes y vecinos”, señaló.

Las propuestas fueron presentadas a los moradores, entre quienes encontraron una recepción positiva. Aunque persiste la preocupación por los problemas de seguridad y convivencia, los vecinos destacaron la disposición de los estudiantes para asumir un rol más activo en la búsqueda de soluciones.

“Las universidades no se van a ir de aquí, forman parte del sector. Lo que corresponde es construir espacios de convivencia, respeto mutuo y ejercer el derecho a la ciudad tanto para quienes viven como para quienes estudian”, añadió Montesinos.

Residentes ofrecen apoyo

Para Andrés Groner, coordinador de la Asamblea Barrial La Mariscal Legado Cultural, uno de los aspectos más valiosos fue que los vecinos descubrieran que las propuestas nacen desde los propios estudiantes.

“Muchos moradores no sabían que existía este nivel de responsabilidad entre los jóvenes. Incluso algunos se comprometieron a colaborar económicamente, porque son proyectos de bajo costo”.

Actualmente se buscan mecanismos de financiamiento junto con los vecinos para implementar las iniciativas cuando los estudiantes regresen a clases. 

La expectativa es que estos tres proyectos converjan en un mismo objetivo: demostrar que es posible construir una Mariscal donde el encuentro entre moradores y universitarios deje de estar marcado por el conflicto y comience a basarse en la convivencia.

tracking