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Diario Expreso Ecuador

MENTES QUE SANAN

Conflictos por herencia: por qué una familia puede terminar enfrentada tras una muerte

Una herencia puede sacar a la superficie viejos resentimientos, disputas económicas y tensiones familiares. La planificación sucesoria es fundamental

Planificar una sucesión en vida puede reducir las dudas y desacuerdos entre los herederos.

Planificar una sucesión en vida puede reducir las dudas y desacuerdos entre los herederos.Canva

Génesis Parrales
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Lo que debes saber

  • Las disputas no siempre nacen al momento de repartir los bienes: pueden estar relacionadas con años de cuidados desiguales, apoyos económicos, ausencias y resentimientos acumulados.
  • Sin acuerdos previos, documentos ordenados o una voluntad clara, los herederos pueden enfrentar procesos por bienes, deudas y desacuerdos que se prolonguen durante años.
  • Especialistas recomiendan abrir estas conversaciones antes de que ocurra una muerte, ordenar el patrimonio y buscar mecanismos que permitan conocer y respetar la voluntad de la persona.

Cuando llega el momento de repartir una casa, un terreno o cualquier otro bien, también pueden reaparecer discusiones que llevaban años sin resolverse: quién cuidó más, quién recibió ayuda económica, quién estuvo ausente o quién considera que cargó con una responsabilidad que los demás no asumieron. La herencia, en esos casos, deja de ser solo un asunto patrimonial.

Para la abogada especialista en sucesiones Patricia Martínez, basta que existan dos herederos para que surja una diferencia. El tamaño del patrimonio tampoco garantiza que haya o no conflictos. “Problemas de sucesiones existen, pueden existir con tal de que hayan dos herederos”, señala.

Desde la psicología clínica, Anahí Galecio advierte que estas disputas suelen desarrollarse, además, en medio de un proceso de duelo. Es decir, cuando una familia todavía intenta procesar una pérdida, debe al mismo tiempo tomar decisiones sobre bienes, deudas y responsabilidades.

Una herencia puede convertirse en el punto de partida de conflictos familiares que venían acumulándose desde años atrás.

Una herencia puede convertirse en el punto de partida de conflictos familiares que venían acumulándose desde años atrás.Canva

La herencia como punto de encuentro de viejos reclamos

Hay un escenario que, según Martínez, se repite en los conflictos sucesorios: el de los hijos que han asumido de manera desigual el cuidado de sus padres.

Uno puede haber vivido durante años con ellos, acompañado tratamientos médicos y renunciado a tiempo personal o profesional. Otro pudo haberse alejado o haber recibido otro tipo de apoyo. Cuando la persona fallece y llega el momento de dividir los bienes, esas diferencias pueden volver a la conversación.

Martínez lo ilustra con el caso de un hijo que permaneció con sus padres y que, después de su muerte, debe enfrentar el reclamo de sus hermanos sobre una vivienda. El conflicto no siempre gira, entonces, alrededor del valor de la casa. También puede surgir de una pregunta difícil de resolver: ¿cómo se mide el cuidado?

En otra situación expuesta durante la conversación, la abogada describe el reclamo de una persona que dedicó décadas a atender a sus padres y que, tras su muerte, debe compartir la herencia con otros familiares. Sostiene que uno de los argumentos de estas personas suelen ser: “Es que yo he pasado 30 años cuidando a mis padres”. 

El duelo no detiene los trámites

Mientras una familia enfrenta una pérdida, la sucesión pone en marcha otra serie de decisiones. Para Galecio, el duelo no responde a un calendario ni comienza necesariamente el día de la muerte. “El duelo no significa que empieza necesariamente el día que la persona fallece, muchas veces uno puede vivir un duelo y la persona aún está, pero ya sabemos que pronto dejará de acompañarnos”, explica.

En ese contexto, una diferencia sobre el reparto de los bienes puede intensificarse. La culpa, el resentimiento o la percepción de haber recibido menos que otro hermano pueden mezclarse con una discusión que, en apariencia, es jurídica. La muerte puede cerrar una relación, pero no necesariamente resuelve lo que quedó pendiente dentro de ella.

Por eso, para la psicóloga, algunas decisiones que se toman después de una muerte deberían empezar a conversarse antes.

La falta de acuerdos sobre los bienes puede generar disputas entre hermanos y otros herederos después de una muerte.

La falta de acuerdos sobre los bienes puede generar disputas entre hermanos y otros herederos después de una muerte.Canva

Cuando la falta de planificación llega a los tribunales

La ausencia de acuerdos puede transformar rápidamente una diferencia familiar en un conflicto legal.

La Dra. Martínez relata casos en los que, apenas días después del funeral, uno de los herederos inicia acciones para inventariar y proteger los bienes. “Hay casos en que resulta que un día sábado están enterrando al padre. El día lunes comienza uno de los herederos con una demanda de inventario, avalúo de bienes hereditarios, pide que se pongan sellos a las casas y se arma una batalla legal espantosa”, dice.

El proceso puede extenderse y sumar nuevos problemas. Una sucesión no implica únicamente recibir activos. “No solamente se heredan bienes, se heredan también deudas”, advierte Martínez.

Aceptar una herencia, explica, también obliga a considerar las obligaciones que dejó la persona fallecida. Y, en algunos casos, el patrimonio heredado puede traer consigo gastos o deudas que los familiares desconocían.

A eso se suma otro elemento: la falta de información sobre los propios bienes. Documentos extraviados, propiedades que la familia desconocía o trámites pendientes pueden hacer más complejo un proceso que ya de por sí ocurre en un momento sensible.

Hablar antes de que sea demasiado tarde

La planificación sucesoria suele asociarse con la muerte y, precisamente por eso, muchas familias evitan el tema.

Sin embargo, Martínez plantea que ordenar el patrimonio y decidir qué ocurrirá con los bienes debería ser parte de una conversación previa. Existen herramientas como el testamento y la designación de un albacea para dejar establecida la voluntad de una persona y facilitar su ejecución.

La decisión, además, puede modificarse si cambian las circunstancias. Pero para Galecio hay un elemento que ningún documento puede reemplazar: la conversación.

Las discusiones por una herencia no siempre se originan en el valor de los bienes, sino en conflictos familiares que permanecían pendientes.

Las discusiones por una herencia no siempre se originan en el valor de los bienes, sino en conflictos familiares que permanecían pendientes.Canva

Cuando existen situaciones particulares dentro de una familia (como un hijo que depende económicamente de sus padres o uno que ha asumido su cuidado), hablar sobre lo que ocurrirá puede evitar que los demás intenten interpretar decisiones cuando la persona ya no está para explicarlas. “Eso se habla en vida”, resume la psicóloga.

Planificar una herencia también es pensar en quienes se quedan

Una planificación no garantiza que una familia no vaya a discutir. Tampoco elimina los resentimientos ni resuelve automáticamente conflictos que se arrastran desde hace años, pero puede dejar menos espacio para la incertidumbre.

Para Martínez, el objetivo debería ser evitar que una sucesión se convierta en una disputa prolongada. “Aquí el tema es ganar y ganar todos. ¿Ganar en qué? Ganar en paz. Ganar en tranquilidad. Conservar la familia. Siéntense a la mesa, a la negociación”, plantea.

Desde la psicología, el punto central es que una herencia no crea necesariamente el conflicto: puede hacerlo visible. Cuando existen resentimientos, desigualdades percibidas o asuntos pendientes entre hermanos, la muerte de un familiar puede dejar esos problemas sin el vínculo que antes los contenía.

Por eso, hablar de herencia en vida no significa anticipar la muerte, sino reducir la incertidumbre y evitar que los familiares tengan que interpretar decisiones en medio del duelo. La planificación legal puede ordenar los bienes, pero la conversación familiar puede ayudar a ordenar expectativas, responsabilidades y emociones.

¿Qué es Mentes que sanan?

Mentes que sanan es el pódcast de psicología de Diario EXPRESO, disponible en Spotify y YouTube. En cada episodio abrimos un espacio para conversar sobre salud mental y bienestar emocional, abordando temas que forman parte de la vida cotidiana.

Cada entrega cuenta con la participación de psicólogos y especialistas que comparten conocimientos, experiencias y herramientas para comprender mejor nuestras emociones y fortalecer el bienestar personal.

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