SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

En Quito ha muerto el civismo

¿Dónde están esos movimientos políticos que se posicionaban como representantes de la quiteñidad? ¿Dónde están a quienes antes les movía el civismo?

Quito enfrenta un nuevo proceso electoral en medio de una crisis política y de gestión.

Quito enfrenta un nuevo proceso electoral en medio de una crisis política y de gestión.CANVA

Creado:

Actualizado:

Tal y como van las cosas, nada hace pensar que Quito vaya a salir del espantoso estado comatoso en el que agoniza desde que comenzaron a sucederse administraciones municipales: unas corruptas, otras mediocres, otras populistas, otras clientelares, pero todas sin visión de ciudad.

Elecciones en Quito: sin candidatos sólidos y con una ciudad en crisis

Las elecciones para alcalde son este noviembre y, por lo que se ve hasta ahora, no hay una sola candidatura con opciones reales que nazca de alguna corriente cívica que tenga un proyecto de ciudad que escape a los intereses y cálculos de las dos fuerzas políticas hegemónicas.

Por un lado está el desdén y la inmensa pobreza cívica instalada en Carondelet, que ha estado coqueteando con la idea de candidatizar a dos impresentables: primero, el exalcalde Jorge Yunda, que tuvo que salir por inepto y lleno de escándalos; y, por lo que se ve ahora, el folclórico asambleísta Andrés Castillo, a quien no se le ha conocido una sola idea sobre cómo concibe al Quito del futuro, más allá de sus estrambóticas actuaciones en la Asamblea, donde se ha esmerado en no fiscalizar nada e incluso ha defendido la muy opaca iniciativa de la Contraloría para obligar a los ciudadanos a poner sus datos personales cuando quieren tener acceso a las declaraciones patrimoniales de los funcionarios públicos.

Del otro lado está el correísmo, que, desde sus inicios, vio al Municipio como una agencia de empleo para sus militantes y lo convirtió en un ogro burocrático que no tiene recursos para mantener los parques porque tiene que pagar sueldos a gestores culturales que nadie ha visto, e incluso a una Secretaría de Cambio Climático.

Esta fuerza política, que tanto se vanagloria de tener proyectos articulados, ni siquiera sabe si va a tratar de prolongar la agonía de la ciudad con el mediocre de Pabel Muñoz o conseguir algún otro nombre, muy difícil de adivinar, porque el correísmo se esmeró en no formar líderes más allá de tristes perfiles de defensores de la gavilla de ratas y rateros, exiliados o presos por corruptos.

Quito en coma político: elecciones sin propuestas ni liderazgo claro

¿Dónde están esos movimientos políticos que se posicionaban como representantes de la quiteñidad? ¿Dónde están las élites académicas, sociales o empresariales a las que antes les movía el civismo? Todos parecen estar mucho más pendientes de no disturbar los cálculos que Carondelet tiene para Quito que de salvar a la ciudad.

tracking