¿Se viene un súper Niño?
Los modelos científicos oscilan entre un Niño moderado y una catástrofe climática, por lo que, ante la incertidumbre, Ecuador debe prepararse para afrontarlo

Pocos estudios miden el impacto real de El Niño en Ecuador. Pero el país puede prepararse en función de lo ocurrido en 1982/1983, 1997/1998 y 2015/2016.
Existen pocos estudios sobre la incidencia del fenómeno de El Niño en territorio ecuatoriano, ya que la información que se cuenta es desde apenas el año 1915, sin embargo, se ha tomado como referencia el estudio de William Quinn, Victor T. Neal y Santiago Antúnez de Mayolo, conocido como registro QNA (1987), sobre anomalías climáticas en Perú en los últimos 450 años, basado tanto en fuentes primarias y secundarias, como en crónicas de la época, registros de la minería del guano, bitácoras de buques e investigaciones acerca de efectos sobre la agricultura y de crecidas de los ríos, índices de sequías que se constatan en los anillos de los árboles y los corales, registros de hambrunas, hasta, más recientemente, registros instrumentales de parámetros físicos de temperatura de la atmósfera y el océano. Este registro fue actualizado por Anne-Marie Hocquenghem y el paleoclimatólogo Luc Ortlieb (1992), quienes precisaron y eliminaron algunos de los eventos establecidos por el estudio QNA e incorporan algunos nuevos.
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Vanessa López
La información aún es incompleta pero el país debe prepararse
Tomando en consideración esta información, se ha indicado que el evento de los años 1877/1878 fue uno de los más fuertes y devastadores de los que se tiene registro, ya que habría causado la muerte por hambruna de más de treinta millones de personas en el mundo, superando incluso a las afectaciones de los años 1982/1983, 1997/1998 y 2015/2016, que provocaron lluvias torrenciales en varias áreas de Ecuador, además de contaminación de las fuentes de agua potable y de los sistemas de saneamiento, lo que ocasionó que se presentaran consecuencias sanitarias significativas, como un importante brote de cólera que afectó a Guayaquil y otras áreas del país, tanto en las zonas urbanas como en las rurales.
La información que se maneja sobre este fenómeno cíclico que afectaría al mundo -con fuerte incidencia en Ecuador- en este año y el siguiente es aún incompleta. Algunos modelos hablan de un Niño moderado, mientras otros de un evento similar o superior al que ocurrió a finales del siglo XIX. En cualquiera de esos casos debemos prepararnos para afrontarlo.