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Diario Expreso Ecuador

Riesgos en Guayaquil

El riesgo persiste en las laderas de Los Ceibos pese a nuevas obras

Tras años de reclamos, Guayaquil ejecutará trabajos en Los Senderos. Sin embargo, residentes de Cumbres Bajas advierten que los riesgos persisten

Este es el panorama en Cumbres Bajas de Los Ceibos. La calzada y el canal son apenas algunos de los sitios afectados y no atendidos por las autoridades en años, según denuncian las familias.

Este es el panorama en Cumbres Bajas de Los Ceibos. La calzada y el canal son apenas algunos de los sitios afectados y no atendidos por las autoridades en años, según denuncian las familias.Carlos Klínger

Diana Sotomayor
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Los puntos claves

  • El Municipio de Guayaquil anunció trabajos para estabilizar el talud en Los Senderos, tras años de reclamos por deslizamientos y deterioro de las laderas.
  • Moradores de Cumbres Bajas de Los Ceibos aseguran que el temor a derrumbes sigue latente, especialmente ante un eventual fenómeno de El Niño.
  • EXPRESO documentó este año reclamos por el deterioro y abandono de canales en Cumbres Bajas y Santa Cecilia, estructuras claves para el desfogue de aguas lluvias.

Después de años de reclamos vecinales y advertencias sobre el deterioro progresivo de las laderas, el Municipio de Guayaquil finalmente reconoció que los deslizamientos registrados en la urbanización Los Senderos, cerca de Los Ceibos, requieren una intervención integral. El problema, que durante años generó preocupación entre moradores por el riesgo de derrumbes y afectaciones estructurales, derivó ahora en el anuncio de obras. Pero entre residentes de otras zonas de Los Ceibos persiste el temor de que el riesgo siga creciendo en laderas que aún esperan soluciones.

Las respuestas finalmente llegaron

En respuesta a los deslizamientos registrados en Los Senderos, el fin de semana el Cabildo informó sobre la ejecución de trabajos para estabilizar el talud, reconstruir muros estructurales y recuperar las vías afectadas por el desgaste del terreno.

La intervención estará a cargo de la Dirección de Obras Públicas, luego de que estudios técnicos determinaran que los continuos deslizamientos comprometieron la estabilidad de la ladera y de infraestructura cercana, entre ellas calles y viviendas. Los análisis del terreno permitieron definir una solución estructural para intentar contener una problemática que, según moradores, lleva años agravándose.

Municipio intervendrá talud en Los Senderos, en la zona de Los Ceibos, por deslizamientos.

Municipio intervendrá talud en Los Senderos, en la zona de Los Ceibos, por deslizamientos.Cortesía

Según detalló el Municipio en un comunicado, los trabajos incluyen la reconformación del talud, la instalación de mallas y anclajes, la aplicación de hormigón proyectado y la construcción de nuevos muros. También se incorporarán sistemas destinados a captar y controlar filtraciones de agua, uno de los factores que más inciden en la inestabilidad del área. La meta es estabilizar 2.500 metros cuadrados de talud, cuyo punto más alto alcanza los 40 metros de altura.

El proyecto contempla además la reconstrucción de la calle de hormigón ubicada sobre la ladera y la construcción de una nueva vía en la parte inferior del sector, con pavimento asfáltico, aceras, bordillos, cunetas y drenaje pluvial. Aunque la intervención apunta a reducir el riesgo en Los Senderos, moradores de otros sectores insisten en que las preocupaciones por las laderas inestables siguen extendiéndose en distintas zonas de Los Ceibos.

Hace más de cinco años, el Municipio construyó un ducto cajón con camineras y ciclovías, pero nunca completó la obra hacia el lado de Cumbres Bajas de Los Ceibos.

Hace más de cinco años, el Municipio construyó un ducto cajón con camineras y ciclovías, pero nunca completó la obra hacia el lado de Cumbres Bajas de Los Ceibos.CARLOS KLINGER

El miedo persiste en Cumbres Bajas

En Cumbres Bajas de Los Ceibos, como ha venido publicando EXPRESO, por ejemplo, los moradores llevan años advirtiendo sobre el riesgo que representan las laderas durante los inviernos intensos y ante un eventual fenómeno de El Niño. Los residentes aseguran que distintas administraciones municipales conocieron los problemas del sector, pero las soluciones integrales nunca llegaron.

Las familias recuerdan que, cada vez que las lluvias se intensifican, vuelve también la incertidumbre. El agua baja con fuerza desde las partes altas de la montaña, arrastrando tierra, piedras y sedimentos hacia zonas residenciales. En varios puntos, afirman, el terreno ha mostrado desgaste progresivo, fisuras y erosión, mientras las obras preventivas siguen siendo insuficientes frente a la magnitud del problema.

Entre los pedidos históricos constan muros de contención, estabilización de taludes, limpieza y mantenimiento permanente de canales, además de sistemas de drenaje capaces de soportar lluvias intensas. Los moradores sostienen que no se trata de reclamos nuevos, sino de advertencias reiteradas durante años sobre una zona vulnerable donde el crecimiento urbano avanzó mientras los riesgos geológicos seguían acumulándose.

  • Vecinos denuncian que las lluvias erosionan el terreno y aumentan el riesgo en zonas residenciales asentadas junto a pendientes y taludes.
Así permanece la vía afectada en Cumbres Bajas de Los Ceibos en época invernal.

Así permanece la vía afectada en Cumbres Bajas de Los Ceibos en época invernal.Cortesía de Iván Cuesta

Vecinos alertan sobre erosión y deslizamientos

Este año, EXPRESO volvió a documentar los reclamos por el deterioro de un canal de aguas lluvias que colinda con Cumbres Bajas de Los Ceibos y Santa Cecilia. La estructura, de casi 370 metros que debería ayudar a encauzar las aguas lluvias, presentó acumulación de maleza, sedimentos y daños visibles. Los vecinos alertaron que la falta de mantenimiento aumenta el temor de inundaciones y desbordamientos.

Residentes como Sonia Narváez también cuestionan que muchas intervenciones en el sector suelen ejecutarse únicamente cuando el deterioro ya es visible o cuando las lluvias vuelven a exponer la fragilidad de las laderas. Aseguran que el miedo a un evento mayor permanece latente, especialmente por el recuerdo de inviernos anteriores y por la amenaza de la llegada del fenómeno de El Niño, que consideran el escenario más peligroso para las zonas asentadas junto a pendientes y taludes.

"Hasta entonces nadie ha hecho nada. Si viene El Niño, ¿qué esperan? ¿Que el agua se lleve nuestras casas y vehículos? ¿Que los cubra? ¿Que nos arrastre?", cuestionó Gloria Vivar, residente del sector.

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