SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Un año, más agrio que dulce

La libertad de prensa no es un privilegio que el poder concede a quienes se portan bien, sino el termómetro de la salud democrática

Daniel Noboa cumple un año de mandato con desafíos en seguridad, salud y democracia.

Daniel Noboa cumple un año de mandato con desafíos en seguridad, salud y democracia.Presidencia de la República

Creado:

Actualizado:

Daniel Noboa cumple hoy un año de su nuevo mandato con un balance más agrio que dulce. 2025 como el año más violento de la historia ecuatoriana. Una crisis hospitalaria que obligó a declarar emergencia sanitaria mientras los pacientes pagaban de su propio bolsillo lo que el Estado debía garantizar. Una consulta popular perdida en las cuatro preguntas. Una disputa con el principal medio escrito del país que dejó portadas en blanco. Y la caída de Ecuador de libre a parcialmente libre en Freedom House.

Crisis hospitalaria y pacientes obligados a pagar insumos

Sin embargo, hay logros, y hay que señalarlos. El riesgo país cayó de más de 2.000 puntos a menos de 500, las reservas crecieron y la inflación se mantuvo contenida. Pero los indicadores macro no le consiguen medicamentos a un enfermo en un hospital ni protegen al comerciante que paga vacuna para poder abrir su negocio cada mañana.

La relación del Ejecutivo con la prensa crítica

El gobierno tiene margen para rectificar. La curva de homicidios y la economía muestran señales de mejora en 2026. Pero esas señales se opacan cuando el Ejecutivo insiste en tratar a la prensa crítica como un adversario a neutralizar. La libertad de prensa no es un privilegio que el poder concede a quienes se portan bien, sino el termómetro de la salud democrática. Y cuando marca fiebre, la respuesta no es romperlo sino tomar medidas para bajarla.

Tampoco ayuda que trate a la oposición como un enemigo a destruir en lugar de un interlocutor con quien disputar e incluso dialogar. Ahora bien, la oposición tampoco está exenta de responsabilidad. Quien convierte el “que caiga Noboa” en su único programa no propone un país mejor sino una revancha, y eso no le sirve a nadie.

El reto de corregir el rumbo político y social

Noboa tiene tres años por delante. Puede entender que gobernar no es perseguir cada editorial incómodo ni acabar con la oposición. Puede aprender que no toda crítica busca destruirlo y que la única respuesta digna es más y mejor gestión. O puede seguir acumulando portadas en blanco y disputas de suma cero, sin entender que lo agridulce, si no se corrige, siempre termina siendo solo agrio. Y ese camino ya tiene nombre. Correa 2.0, por ejemplo.

tracking