El problema de fondo
Se podría pensar también en brindar alivios temporales a sectores generadores de divisas y mano de obra. La actividad pesquera es uno

La incertidumbre económica, el empleo en crisis y la dependencia petrolera reflejan un escenario cada vez más estructural en Ecuador.
Su principal problema económico siempre nombra al empleo, y dependiendo de la coyuntura aparecerá seguridad, salud, educación y una larga lista de temas que los atormenta. La seguridad va abandonando su estatus de coyuntura y se va tornando estructural, apareciendo con mayor frecuencia en nuestro diario vivir, ganando un peligroso terreno.
Editoriales
Ecuador: entre la distracción pública y el avance del control del poder
Editorialistas Expreso
Nuestra posición de país dolarizado y ‘petrolero’ nos brinda una suerte de anestesia que países vecinos no necesariamente cuentan. Al estar dolarizados ganamos la tranquilidad de no estar preocupados de las variaciones del tipo de cambio por esa deuda que mantenemos o esa inversión que realizaremos. Sabemos que pagaremos el mismo valor que contratamos. Podemos equivocarnos sumando los intereses de la deuda al capital adeudado, pero no importa. Lo que debemos es el capital y de los intereses debemos preocuparnos si son mucho más altos que la tasa que logramos por una inversión. En el caso del petróleo, nos da una falsa tranquilidad. Suponemos que siempre tendremos resultados positivos, suba o baje el precio, sin embargo, esta crisis nos va a demostrar lo contrario, dado que en los últimos años desatendimos la capacidad de refinación y más del 80% de los derivados que consumimos se deben importar.
El costo económico y político de la crisis
Esta situación pasará factura económica y política. Y no importa si la factura política la paga tal o cual alcalde cuando deba fijar el valor del pasaje por transporte urbano. Al final la que importa es la económica en una población con un nivel de empleo pleno que cada vez cae, dando espacio al subempleo, en donde la incertidumbre encuentra un entorno amplio para impactar.
Y cuando consultas, cómo así no se pueden pensar en subsidios o compensaciones temporales ante este evento extraordinario del conflicto entre EE.UU. e Irán, la respuesta es señalar al FMI, que debe estar feliz al haber logrado mantener vigente un acuerdo por tanto tiempo. Lo normal con lo que vivíamos era el típico ‘yo te ofrezco, mira quién te cumpla’, con la finalidad de firmar un acuerdo que termine en financiamiento. Desde 2020, cuando el FMI nos brindó gran apoyo financiero en plena pandemia, hasta la fecha, se han mantenido vigentes los programas que permitieron financiamiento para pagar a terceros y en la actualidad financiamiento para pagarle a ellos, con la expectativa de mejorar condiciones para acceder a otras fuentes de financiamiento que permitan seguir este constante ‘bicicleteo’ de tomar deuda para pagar deuda en el futuro, mientras se prenden velas para lograr crecimiento económico que elimine la sombra de insostenibilidad del endeudamiento público.
Medidas urgentes y sectores clave
Flexibilizar el incremento del precio de derivados ante un escenario de incremento brusco de precios que pareciera se alargará o al menos no desmontarlo tan pronto retome el precio precrisis. Se podría pensar también en brindar alivios temporales a sectores generadores de divisas y mano de obra. La actividad pesquera es una de las que calza en esta definición. Demanda el 4 % del consumo de diésel y genera el 8 % de las divisas no petroleras ni mineras de exportación.
La autoridad debería poder argumentar a favor de alivios temporales mientras corrigen fallas que permitan incrementar la producción petrolera y su capacidad de refinación local.