Gaitán Villavicencio | Violencia criminal y democracia
Desde el inicio de su segundo período, Trump repudia todas las reglas de juego con que fue construido el orden internacional
Hace más de medio siglo el destituido presidente Nixon creó la DEA como nuevo paradigma de poder y control tras la profunda crisis de la URSS/comunismo que provocó la finalización de la Guerra Fría y del socialismo real. Paralelamente, en ALC se produjo el retorno inducido a regímenes democráticos constitucionales, luego del largo período de gobiernos dictatoriales sanguinarios, militares y civiles. Este proceso político fue impulsado por la administración Carter. Se produjo en la región un conjunto heterogéneo de procesos democráticos con diversos niveles de prosperidad y desarrollo socia; de economías modernas y también ilegales e informales, que han provocado diversas situaciones de pobreza y desigualdad, agregando la proliferación de experiencias de corrupción pública y privada. No obstante lo avanzado en bienestar y desarrollo en estos países encontramos, sobre todo desde los años 80, un crecimiento persistente del crimen organizado y ramificaciones, a través de los GDO asociados a cárteles transnacionales que afectan a la institucionalidad democrática.
Desde el inicio de su segundo período, Trump repudia todas las reglas de juego con que fue construido el orden internacional después de 1945; con su postura de matón de barrio se bronquea con todo el mundo, desestabilizando la democracia liberal más antigua del mundo, basado en el uso predominante de la fuerza y chantaje. Dice Charles Kupchan, investigador del Consejo de Relaciones Exteriores, sobre Trump y su pandilla supremacista (Vance, Rubio, Hegseth y otros) “…la falta de cálculo es la demostración de que en EE. UU. no existe un gobierno funcional, que elabora informes y debates, sino solo un grupo de personas en torno a un presidente que sigue sus instintos”. Una muestra es la Iniciativa Política Regional de Trump con 12 gobiernos afines ideológicamente del patio trasero (Escudo de las Américas), dirigido por Kristi Noem -destituida directora del HSD por brutalidad represiva-, que empezó a operar en el laboratorio Ecuador con la cooperación del Comando Sur de EE. UU. para la guerra oficial contra los cárteles y minería ilegal; se pasa de la guerra de las drogas a una militarizada a los carteles, guerra aún ilegal.
Continuaremos.