‘Guayakill city’
Solo esperemos que no sea como la última vez, cuando se creyó que habíamos tocado fondo con el tema de la violencia...
La situación de la violencia a nivel nacional, en especial en el Puerto Principal, no es noticia de última hora. Venimos hace meses luchando contra marea en busca de algo de paz, pero los hechos de sangre acontecidos este fin de semana que pasó, nos hicieron tocar fondo. En el icónico barrio las Peñas, como ocurre por todos lados, mataron a un ciudadano holandés por no dejarse robar. Acabaron con su vida en un sitio turístico por excelencia, que debería estar resguardado por agentes del orden al considerarse un lugar propicio para los ladrones a la hora de hacer sus fechorías.
Pero lo que más nos llamó la atención fue la declaración de la alcaldesa Viteri ante lo sucedido. En pocas palabras, ella se lavaba las manos por lo que pasó, ya que, según dijo, de la seguridad ciudadana se encarga el Gobierno central y no el Municipio, es decir que los guayaquileños en este momento estamos viviendo en tierra de nadie.
A la muerte del turista en Las Peñas se sumaron la de otro extranjero, quien fue acribillado en un restaurante al norte de la ciudad, a la vista de todos, y la de media docena de personas, como resultado de una matanza en el Guasmo.
El Gobierno tuvo que responder sobre la marcha, rodaron cabezas y autoridades viajaron a ‘Guayakill’ para hacer base donde las papas queman, hasta que los ánimos se calmen. Se asignaron más policías para resguardar la ciudad y también se contará con la presencia militar en las calles.
Solo esperemos que no sea como la última vez, cuando se creyó que habíamos tocado fondo con el tema de la violencia: las tanquetas y toda su artillería salieron a cuidar la ciudad pero duraron en la calle lo que la prensa se demoró en fotografiarlas.
Y solo faltó que el Gobierno se hiciera presente para que el discurso de la alcaldesa cambiara: “juntos trabajaremos para que los guayaquileños puedan vivir en paz”. Pasamos de la noche a la mañana de no tener a nadie quien nos cuide (según las primeras declaraciones de ‘la colorada), a contar con la presencia de agentes del orden por toda la ciudad; todo eso en palabras, porque la realidad es que hasta día hoy, muy pocos policías y militares se pueden apreciar por la ciudad. Ojalá que pronto veamos la luz al final del túnel.