Mi hermana, Tania
Te amo amiga, te amaré por siempre. Gracias, gracias, gracias
Para mí, lo único cierto en estos momentos confusos es que nuestra conexión no terminará nunca, vivirá más allá de este plano terrenal. Tania es espíritu, magia y vida. Nos conocimos hace 14 años y con ella pasé los momentos más importantes de mi vida, su casa fue mi casa y su corazón, mi hogar.
Con mi familia de origen en otro país, mis Navidades fueron con ella. Los días de la madre y del padre, los 14 de febrero, nuestros cumpleaños y los cumpleaños de nuestros hijos, igual.
Compartíamos no solo las fiestas sino la vida, porque hablábamos de nuestros proyectos, de nuestros malos ratos, conversábamos a diario, nos empujábamos, llorábamos y sobre todo nos decíamos cuánto nos queríamos a diario.
Ambas vivimos convencidas de que el amor se vive, se grita y se da sin esperar nada a cambio. Amar sin expectativas, un mantra que practicamos siempre. Amar hoy porque el hoy es lo único que tenemos. Estoy en paz con ella, sin cuentas pendientes. Nos dijimos todo en vida, hasta el último día: te quiero hermana, te adoro Cat.
Hoy todo está mezclado en mi alma y mi corazón sigue latiendo a mil. Más allá de la pena y del miedo a vivir con su ausencia, siento un profundo agradecimiento, porque de algún modo ella me preparó para esta nueva realidad.
Siempre repetía a quienes la conocimos que somos parte de algo más grande, que había que disfrutar el presente, apreciar cada segundo de esta experiencia humana. La vi ser generosa, la vi divertirse con ánimo de quinceañera sin importar el qué dirán, la vi entregarse a las cosas, al oficio y a los seres que amó... Qué privilegio haber compartido tantos años.
Hoy me quedo con sus enseñanzas, sus bailes, con los viajes, los cafés eternos, los karaokes, los almuerzos, las cenas y las escapadas. Me quedo con sus ganas de
celebrar cada día como si fuera un milagro y con la maravillosa manera de percibir al mundo, aunque muchas veces queríamos frenarlo para arreglar ciertas cositas.
Te amo amiga, te amaré por siempre. Gracias, gracias, gracias.