Una herramienta para combatir la verdad
Ahí radica la importancia de verificadoras auténticas como Lupa Media y Ecuador Chequea, organizaciones que funcionan bajo protocolos internacionales

Toma de la fachada frontal del Palacio de Carondelet.
Cuando un gobierno monta una verificadora de noticias fraudulenta con el único propósito de contradecir lo que dicen las verificadoras verdaderas, es porque ese gobierno tiene un problema muy grave con la verdad. Tan grave que necesita a alguien que legitime las mentiras que detectan las verificadoras reales.
Política
Una verificadora de noticias ficticia quiere posicionarse como dueña de lo que es y no es cierto
Martin Pallares
Eso es lo que ha hecho el gobierno actual: inventarse la más sofisticada y retorcida herramienta de la posverdad, la supuesta verificadora @Chequeo360. En realidad, @Chequeo360 es apenas una etiqueta bajo la que se arropa algún funcionario del aparato de comunicación del Gobierno para deslegitimar a quienes identifican las mentiras del poder.
Una verificadora creada para contradecir a las verificadoras
Que llegue a funcionar y que pueda convertirse en una referencia sobre lo cierto y lo incierto es algo que aún está por verse. Sin embargo, la maniobra dice mucho sobre lo que es este gobierno. En el ecosistema de las redes sociales y de los medios de comunicación ya funciona un aparato burocrático dedicado a defender al Gobierno y a sus funcionarios, atacar a sus críticos y sostener su versión de los hechos. Esa maquinaria, compuesta básicamente por cientos de cuentas de redes sociales creadas para aparentar que son ciudadanos comunes y corrientes o medios de comunicación, ya ha contaminado el debate hasta el punto de debilitar a la opinión pública. A esas cuentas hay que agregar los medios de comunicación y los periodistas que el Gobierno ha comprado.
La maquinaria oficial de la posverdad
En ese escenario, la verdad estaba siendo prácticamente borrada como la referencia que una sociedad necesita para el debate público y la conversación nacional. Ahí radica la importancia de verificadoras auténticas como Lupa Media y Ecuador Chequea, dos organizaciones que funcionan desde hace años bajo protocolos y certificaciones internacionales. Dos organizaciones que no se parecen en absolutamente nada a la fantochada de @Chequeo360 y que deben cumplir disposiciones básicas, como transparentar sus fuentes de financiamiento e identificar a quienes las dirigen.
@Chequeo360 es apenas una etiqueta. Una etiqueta para cuya puesta en funcionamiento el Gobierno reencauchó la cuenta que antes pertenecía a un programa de radio y cuyos dueños ahora son operadores de la posverdad y, presumiblemente, cobran sueldos con recursos del presupuesto reservado del centro de inteligencia política.