Un ecuatoriano en el extranjero es sinónimo de trabajo y de creatividad
Ecuador, por pequeño que sea, es una joya para el mundo, y su gente, su mejor activo
Ecuador es tierra de gente buena, trabajadora, que aprovecha cada segundo, cada oportunidad. Basta ver cómo cuando hay un partido o espectáculo los emprendedores al día siguiente ya venden camisetas y artículos, dinamizando la economía. El ecuatoriano es el más emprendedor de América Latina (Latinbarómetro).
Usted le da dinero a un ecuatoriano y montará su negocio y prosperará. Aquí la gente es lista, productiva, sin miedo a ningún trabajo, por exigente que sea. Además, es creativa y destacada en matemáticas y programación; por eso empresas de la India buscan desarrolladores ecuatorianos y hay compatriotas trabajando en la NASA.
De igual manera, nuestras nacionalidades, empezando por la otavaleña, nos hacen quedar bien afuera con su música, tejidos y cosmovisión, al igual que los afroecuatorianos, que destacan en el deporte. Tenemos un país paradisíaco: el más megadiverso por unidad de superficie, con una oferta turística variada y cercana: playa, montaña, nevados, bosques tropicales, Amazonía y Galápagos.
Con la decisión del presidente Trump de impedir el paso ilegal por el Darién, se desmotiva la migración riesgosa, dando paso a un turismo que gasta y valora el lugar, y a una migración legal, sin peligros, de jóvenes que buscan explotar sus habilidades adquiridas aquí. Un ecuatoriano en el exterior es sinónimo de trabajo, legalidad y esfuerzo.
Aquí, normas y procesos muchas veces absurdos o ineficaces hacen que algunos pierdan la paciencia. Ejemplos sobran: la falta de parqueaderos accesibles obliga a subirse a veredas, o trabas municipales impiden operar negocios, llevando a soluciones improvisadas. Pero en EE.UU. o Europa, donde los procesos facilitan la vida y los negocios, y hay transparencia, el ecuatoriano se perfecciona, siendo respetuoso de la ley y eficiente. Ecuador, por pequeño que sea, es una joya para el mundo, y su gente, su mejor activo.
Diego Fabián Valdivieso Anda