Una reforma laboral para impulsar el empleo y la inversión en Ecuador
Proponen modernizar la legislación laboral, flexibilizar la contratación y adaptar las normas a la inteligencia artificial y la robótica

Un par de trabajadores cumplen su jornada en una fábrica de carros.
El propósito de toda ley es llegar a un justo equilibrio entre las partes; por un lado, tener un libre acceso al trabajo, y por el otro lado, el contratar y despedir empleados según convenga a los intereses del Estado o de la empresa. Ejemplo: Amazon y Volkswagen, con despidos de 100.000 y 50.000 empleados, para mantener la rentabilidad y salvaguardar la inversión de sus accionistas.
La libre remoción es una necesidad del Estado para mantener servicios públicos, y “prohibido olvidar” que el déficit fiscal es de $ 5.312 millones, y la deuda interna y externa de $ 12.822 millones.
Se debe a que, desde el 2008, el Estado fue un botín político, para becar a sus partidarios, en ministerios y funciones que no se necesitan.
Ellos ya han disfrutado durante 18 años con altos ingresos que no los merecían, y en justicia deben darlos de baja para reparar el daño causado, y devolver el Estado a su tamaño original, antes del 2008 con superávit fiscal.
En el sector privado sucedió lo mismo, la libre remoción fue bloqueada con las indemnizaciones más altas del mundo, que usted deberá pagar aun sí su negocio quiebra.
Economía y negocios
El atún ecuatoriano buscará quitarle terreno a Tailandia en Canadá
Vanessa López
Flexibilización y empleo formal
En el Ecuador ocho de cada diez nuevos negocios cierran, y no existe protección de quiebra en nuestra legislación; los empleados tienen 15 % de las utilidades de la empresa a cambio de nada. Nunca pierden y con la jubilación patronal han logrado extender la relación laboral hasta que la muerte nos separe.
Esta ‘extorsiva’ legislación laboral es la responsable de la falta de empleo e inversión extranjera en Ecuador, y de mantener al 65 % de la población en la informalidad.
Nuestra legislación laboral, debe ofrecer nuevas opciones de empleo, en este 65 % de la población, descontento y sin trabajo; necesitamos ofrecer “contratos de trabajo” para tareas puntuales o por tiempo.
La legislación laboral debe actualizarse al siglo XXI, con la inteligencia artificial -IA- y la robótica.
Pregunto: ¿vamos a afiliar a los robots?
¿Vamos a prohibir el ingreso de fábricas automatizadas con robots?
Por favor, ¡ya basta!
Juan Orús Guerra