El Puente Sur, una ilusión de Estado
Actualmente, con un incremento diario alarmante de riesgo país, inseguridad ciudadana, incertidumbre política y de liderazgo, se ha complicado la proyección viable de esta obra
Se contrató y se elaboraron estudios técnicos de esta megaobra de interés nacional en 2009, con los carriles necesarios de ida y vuelta y el ‘by-pass’ justificado hacia Taura, de gran influencia económica, de almacenamiento agrícola y con gran proyección futurista aérea, comercial y de pasajeros internacionales. Han pasado 13 años entre sociabilizaciones, conferencias de técnicos, llamados de atención de la empresa privada y de la fuerza económica y productiva, de gremios, de las cámaras de la provincia, demandando mayor interés y responsabilidad política para su ejecución. El puente Rafael Mendoza Avilés no necesitó de ninguna hoja de ruta. Los personajes del Comité de Vialidad del Guayas, hombres de bien y valientes, liderados por el Dr. Rafael Mendoza Avilés y otros ilustrísimos ecuatorianos, respondieron a los llamados de la sociedad guayaquileña y con clarísima inteligencia y genialidad supieron escoger el modelo de gestión: licitación internacional, lo que facilitó enormemente el cálculo coyuntural de la estructura financiera y el incremento del pago de pontazgo por uso del puente. Actualmente, con un incremento diario alarmante de riesgo país, inseguridad ciudadana, incertidumbre política y de liderazgo, se ha complicado la proyección viable de esta obra al asumir un modelo de gestión complicado y que el Estado, por las circunstancias actuales, no está en capacidad de ofrecer ni de asegurar las garantías constitucionales de protección al inversionista.
Dr. Pedro Rizzo Pastor