El pueblo ecuatoriano está harto de tanta demagogia y de políticos corruptos
No existe la debida asistencia gubernamental
La peor tragedia nacional que vivimos es la inseguridad, pero la corrupción no está tan distante, la cual se ha instaurado en todos los estratos de las instituciones y de la sociedad. Ninguna está libre de corrupción. Pero los corruptos más peligrosos y que le han causado mayor daño al país son los políticos (salvo poquísimas excepciones). La corrupción está impregnada en todos los partidos y movimientos políticos, de izquierda, centro o derecha, y han condenado al país a la postración, también porque han condenado a los pobres a vivir en la miseria. Ecuador cuenta con una grandeza de recursos naturales; deberíamos vivir como un país desarrollado, pero por los malos gobernantes que hemos elegido continuamos en pobreza y exclusión. Los corruptos se han robado desde siempre todo el dinero que han podido, por ello la calidad de vida promedio de los ecuatorianos es muy baja. La condición del país es altamente deplorable. La inseguridad y el recrudecimiento violento del crimen organizado nos atormenta y nos mata. El sistema de salud está colapsado y corrupto desde hace mucho tiempo. No hay medicinas, la mora quirúrgica es realmente alta. A los hospitales públicos o del IESS la gente va a morir, ante la indiferencia de las autoridades. No hay reactivación económica y el desempleo es cada vez más preocupante. La educación pública es muy pobre; muchos centros educativos están en mal estado, otros en abandono. La juventud se extravía ante una educación deficiente. Las carreteras en gran parte están en mal estado; lo mismo el agro, y aún no tenemos la visita del fenómeno de El Niño. No existe la debida asistencia gubernamental. Las autoridades están de espaldas al pueblo y sus necesidades. No se trata de izquierda, centro o derecha, sino de voluntad política y honradez, lo que no posee la mayoría de políticos.
Mario Vargas Ochoa