Las posibilidades de Sánchez
El milagro laico, y no sería el primero en quien ya perdió hasta en su partido
Las irónicas alabanzas a Sánchez de sus adversarios políticos por su valentía y espíritu democrático, las fuertes críticas de comentaristas extranjeros y enorme enfado de sus partidarios por haber convertido unas elecciones locales y autonómicas en un vano autobombo, amén de sus recientes fallos y esa descabellada pirueta, le auguran una lógica como fuerte derrota. El milagro laico, y no sería el primero en quien ya perdió hasta en su partido, pero se repuso, sería, por ejemplo que se comprometiera a dimitir si a mitad de mandato no hubiera cumplido sus fallidas promesas y sobre todo si no hubiera acabado con la antidemocrática ley D’Hondt, que en nuestras condiciones ha permitido que el PSOE y el PP gobernaran agravando durante medio siglo separatismos que despedazan, económica, política y convivencialmente a España.
Alfonso Prada Cano