SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

 

No perdamos el norte del propósito de la vida de un ser humano

Olvidamos que nacemos sin nada y morimos sin llevarnos un solo centavo

Creado:

Actualizado:

El ser humano nace con el deseo de complacer y agradar a los demás. Estos actos de bondad generan endorfinas en nuestro cerebro, químico de la felicidad. Pero, ¿qué ocurre hoy en día en una sociedad materializada, donde el hombre debe hacer un esfuerzo económico para complacer a sus seres queridos pese a no tener los recursos? Todo esto para evitar decir no a sus seres queridos: no tengo, no puedo, no deseo gastar; y lo terminan viendo como avaro o mezquino, aunque cuentan con una lista de prioridades: salud, arriendo, servicios básicos y estudios. Entonces, ¿cuántos ‘no’ se necesitan para estar en el punto de equilibrio entre el ingreso y los múltiples gastos? A nivel de enfoque de género incluso la sociedad mundial y los censos de población hacen referencia al hombre de la casa como cabeza de familia. ¿Deberá él resolver todo tipo de ausencia, incluso la económica? Vivimos un constante bombardeo comercial para que el usuario financiero compre o renueve artículos que después pagará, con excelentes anzuelos como: “compre hoy y pague después de 3 meses”. Prácticamente la felicidad está condicionada al nivel adquisitivo o a la capacidad de adquirir cosas materiales con facilidad. Olvidamos que nacemos sin nada y morimos sin llevarnos un solo centavo, pero nos mortificamos por acumular tereques, perdiendo el norte del propósito de vida de un ser humano: ser mejor persona, feliz sin condicionamientos y haciendo el bien en pensamientos, deseos y actos.

Gunnar Lundh

tracking