Pensemos en el Conservatorio de Música del futuro
El Ministerio reubicó con carácter provisional a sus alumnos a aulas del colegio Vicente Rocafuerte y nunca retornaron a su Conservatorio
Muchas de las glorias de la filarmónica y la lírica guayaquileña se formaron en el prestigioso Conservatorio Nacional de Música Antonio Neumane. Lamentablemente perdió el nivel académico y la condición de Conservatorio Nacional para convertirse en colegio básico local, situación que debería revisarse. La mayor adversidad fue que el Ministerio de Educación decidió realizar trabajos arquitectónicos en su edificio. El proyecto incluía la regeneración y modernización de los espacios, sacando mayor provecho a una regia estructura de cemento de primer orden. El Ministerio reubicó con carácter provisional a sus alumnos a aulas del colegio Vicente Rocafuerte y nunca retornaron a su Conservatorio. La obra fue abandonada hace muchos años por el contratista. Posteriormente declararon daños en su estructura, que nunca se han constatado. Conversé con la ministra María Brown y le pregunté si se podría reubicar a los alumnos a un espacio más cómodo y seguro hasta construir el nuevo edificio y me respondió que no cuenta con otros espacios y que el nuevo edificio se entregará en diciembre. ¿Existe manera de asegurar que el gobernante interino elegido para un año y pocos meses cumpla el proyecto ofrecido? ¿No sería más certero, económico y práctico terminar la reconstrucción del edificio antiguo y entregarlo en dos meses? ¿O que el GAD de Guayaquil asuma la competencia del Conservatorio? Concentremos esfuerzos en que la ciudad cuente con el nuevo Conservatorio Municipal de Guayaquil. Alcalde Álvarez: ¡la pelota está en su cancha!
Gustavo Rivadeneira Romero