A mi madre
El Día de las Madres es muy especial para los hijos que gracias a Dios aún la conservamos, en presencia, y recordamos, en ausencia, o como se encuentre en su salud. Esta celebración mundial nos trae un mensaje de reflexión: una madre siempre ama a su hijo; el porvenir de un hijo es obra de su madre. Ella perdona siempre. Jamás encontraremos ternura más profunda, desinteresada y verdadera. Sé agradecido con tu madre, jamás la abandones en el desván. Dios ve tus acciones y la vida se encargará. Un saludo fraterno a todas las madres de mis amigos, y en especial a ti, madre mía.
¡Feliz día de las madres!
Javier Valarezo Serrano