No todas las noticias son malas
La Junta Cívica de Guayaquil retoma su trabajo con más de 80 instituciones y plantea un Plan Guayaquil 2050 para transformar la ciudad

La Junta Cívica de Guayaquil inicia una nueva etapa con la participación de más de 80 instituciones y la propuesta de un Plan Guayaquil 2050.
Sin reproches ni acusaciones, sin denuncias ni descalificaciones, sin anuncios espectaculares ni compromisos imposibles (tan propios del accionar político). Bajo ese marco comenzó el trabajo de la Junta Cívica de Guayaquil, cuyo flamante presidente, Miguel Ángel González, se mostró optimista respecto de los resultados que se alcanzarán en esta “nueva era” de la ciudadana, respetada y recordada entidad porteña.
Guayaquil
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Gabriela Alejandra Echeverria Vásquez
Una Junta Cívica sin banderas políticas
Tras 27 años continuos de progreso, bienestar y levantamiento de la autoestima de su población, porque tangiblemente experimentaba la transformación positiva, era más ciudad y recibía reconocimiento nacional e internacional; el Guayaquil de hoy, es imposible negarlo, atraviesa muy duros momentos y, consecuentemente, difíciles problemas de resolver. Entonces, es alentador que funcione una Junta Cívica integrada con representación de las fuerzas vivas (más de 80 instituciones), dividida en comisiones especializadas, despojada de ideología política e interés partidista, sin ánimo ni propósito de competir con la autoridad municipal. Dispuesta exclusivamente a defender la ciudad, a solucionar todo cuanto esté en sus manos, a proponer con respaldo de altísima calidad el Plan Guayaquil 2050 (asumido por todos los habitantes porteños) y hacer todo lo necesario “para forjar y levantar a Guayaquil”.
El reto de recuperar a Guayaquil
La inauguración de la Junta, bendecida por el cardenal-arzobispo, Mons. Luis Gerardo Cabrera, que exhortó a su directorio a tener presente siempre en sus planes a los menos favorecidos y procurarles una vida digna, llena de justificada esperanza al habitante huancavilca, invitado a no ser simple “espectador, sino protagonista” de su propio destino, porque “las grandes transformaciones son resultado de trabajos colectivos”.
No todas las noticias son malas, como se cree, se dice o se siente. Esta del pleno funcionamiento de la Junta Cívica es buena y altamente positiva. Que sus ejecutorias pronto confirmen su valía y trascendencia, tanta que incluso merezca ser ejemplo y modelo para el resto del país. Todos los cantones del Ecuador demandan el concurso de sus pueblos para alcanzar las metas propuestas.
Jorge A. Gallardo Moscoso