¿A qué juega la Asamblea?
En el recinto legislativo se atrincheran -con pocas excepciones- los adalides de la infamia
Es paradójico, y vergonzoso a la vez, constatar que mientras en otros países sus parlamentarios se esfuerzan por mantener una democracia plena, en el nuestro la mayoría de asambleístas se dedican a conspirar a tiempo completo contra la integridad de la nación, en lugar de legislar y fiscalizar, como debería ser. Sin embargo, fueron muy diligentes a la hora de procesar el indulto para Iza y sus secuaces, librándolos de ser juzgados e ir a prisión por los delitos cometidos ante los ojos del país, y de la reparación de los daños causados, lo cual hubiera evitado que hoy nuevamente atenten contra la paz de todos. En el recinto legislativo se atrincheran -con pocas excepciones- los adalides de la infamia, aupados por el prófugo del ático que, en complot con los bien identificados politiqueros sediciosos, amenazan con destituir al presidente Lasso, anunciando una marcha cuyo velado objetivo es tomarse el poder y hacer tabla rasa de todo lo logrado por el Gobierno actual, y especialmente para meterle mano a la justicia y conseguir la impunidad a sus execrables delitos. Y ¡lo que faltaba!, los actuales directivos de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, otrora un espacio de respetables intelectuales que cumplían estrictamente con labores culturales, ahora la ofrecen para actividades ajenas a los objetivos para los que fue creada, como ya sucedió en los intentos golpistas anteriores.
Leonardo Cueva Piedra