Hotel Quito. Inquietante destino
Es incuestionable que las mejores ciudades del mundo no son necesariamente las que ostentan altas e impersonales cajoneras de concreto
El una vez hotel, de los más lujosos de Latinoamérica y destinado a ser la sede de la XI Cita de Cancilleres Americanos, fue inaugurado en 1960 en apoteósico evento y contando con la presencia del presidente Ponce Enríquez. De estilo internacional o racionalista, y con diseño concebido por el afamado arquitecto Foster McKirahan, se ejecutó su construcción con financiamiento ligado al Instituto de Seguridad Social a través de la Empresa Quito Lindo S.A. y técnicamente sustentada por la destacada Constructora Mena Atlas. El hotel marcó e inspiró un derrotero histórico en la modernización de la capital ecuatoriana. Evidenciaba un singular y monumental diseño longitudinal para sintonizar con el maravilloso paisaje andino del entorno. Este invalorable ícono arquitectónico y patrimonio intangible fue subastado según se conoce por treinta millones ochocientos mil dólares. ¿Qué ha manifestado al respecto una destacada veeduría ciudadana? “Se ha dado la costumbre de mirar a poderosas inmobiliarias arrasar con todo, tumbarlo todo, degradar, dejar el cascarón, pagar la multa y no ha pasado nada’’.
El hecho estremece, y necesita ser dilucidado a profundidad. ¿Que entró en juego? ¿Aparatosas complicidades? ¿Omisiones? ¿Silencios? ¿Presiones e intereses incalificables? Es un asunto que no puede ser soslayado, el país exige y merece respuestas. Haciendo un parangón y respetando las proporciones, ¿qué sería París si se hubiera demolido a mansalva toda esa majestuosa arquitectura ecléctica de casonas de seis plantas y bulevares que implementó el genial prefecto Haussmann en el Segundo Imperio de Napoleón III y que marcó la transformación de la Ciudad Luz, de una patética e insalubre aldea medieval de callejones, en la soberbia y monumental urbe que es ahora, y no precisamente por sus escasos rascacielos, sino por esa sorprendente transformación emprendida hace más de cien años? Ojalá Diario Expreso, relevante medio periodístico del Ecuador, sea una vez más ese incansable paladín y defensor de las causas ciudadanas.
Es incuestionable que las mejores ciudades del mundo no son necesariamente las que ostentan altas e impersonales cajoneras de concreto, sino las que armonizan historia, belleza, cultura, cohesión y un sentido de pertenencia e identidad, como ineludibles puntales de un urbanismo sistémico y humano.
Augusto Osorio M.