Historia del Día del Ecuatoriano Ausente
Conozco muy bien su dura situación económica, pero estoy seguro de que jamás desmayarán en su empeño de seguir luchando por días mejores
El tercer domingo de julio de 1929 llegó al puerto de Nueva York el compatriota manabita Juan de Dios Cedeño, quien pocos días después, el domingo 10 de agosto, junto con varios compatriotas celebraron el día de nuestra Independencia con un acto cívico n la esquina suroeste del Central Park de Manhattan, donde luego de pedir permiso a la Policía entonaron el Himno Nacional e hicieron flamear una pequeña bandera ecuatoriana que habían llevado, dando a conocer a los que los rodeaban lo que esta fecha significaba para ellos. Esta historia la conocí en 1962 , cuando por motivos de salud permanecí en Nueva York por tres meses. Lo anoté y pensé que podía servirme para algún día convencer a un mandatario que reconociendo esta patriótica acción, quiera en su honor, mediante decreto ejecutivo, instituir al tercer domingo de junio como Día del Ecuatoriano Ausente. Lo conseguí en 1992, cuando así lo declaró el presidente Sixto Durán Ballén, mediante decreto ejecutivo Número 369 , del 21 de diciembre de 1992, publicado en el Suplemento N.-93 del Registro Oficial del 23 de diciembre de 1992.
Se calcula que a junio de 2023 no menos de tres millones de ecuatorianos viven fuera del territorio nacional y constituyen buena fuente de ingresos al país, pues en 2022 enviaron algo más de cinco mil millones de dólares. Conozco muy bien su dura situación económica, pero estoy seguro de que jamás desmayarán en su empeño de seguir luchando por días mejores.
Francisco J. Correa Bustamante