Guayaquil en declive: de León Febres-Cordero y Jaime Nebot al vacío de gestión actual
Un recorrido crítico por la transformación y el deterioro de Guayaquil, contrastando las gestiones de León Febres-Cordero y Jaime Nebot

Foto de la fachada del Municipio de Guayaquil.
Diario EXPRESO me publicó una carta resaltando a León Febres-Cordero y Jaime Nebot como los mejores alcaldes de Guayaquil. Febres-Cordero es recordado por cerrar el Municipio y, al reabrirlo, modernizarlo con dependencias renovadas, cajeras uniformadas y sistemas computarizados. El mercado sur, antes en desaseo, fue convertido en un parque junto a la iglesia San José y el Club de la Unión, además del Palacio de Cristal con actividades culturales. También ordenó el exterior del correo. Por ello es considerado el mejor alcalde de los últimos años.
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Obras y continuidad en la ciudad
En Urdesa Central declaró avenida la Circunvalación Sur y amplió aceras, aunque no concluyó la regeneración con cables empotrados por tiempo y salud. Luego Nebot continuó con el Malecón 2000, Las Peñas y el sector del Tenis Club junto al estero Salado. Se podía recorrer el Paseo de la Música, cruzar a la calle Portete y visitar callejones con seguridad. Construyó el IMAX, mejoró accesos a Las Peñas y al cerro Santa Ana, apoyó la escuela de música de Jenny Estrada y creó el centro gerontológico. Cerca del Club Náutico se construyó el museo María Eugenia Puig Lince, luego destruido por Cynthia Viteri. EXPRESO ha señalado el atraso de la ciudad, con cables eléctricos visibles. No voté por Aquiles Álvarez pero esperaba más de su gestión. Solo destaco el apoyo a la orquesta municipal. Nebot impulsó a Cynthia y debió cuestionar su gestión, que dañó la imagen del PSC. De Aquiles no veo obras relevantes.
Una ciudad que pierde atractivo
Antes hacía turismo con visitantes extranjeros; hoy ya no muestran interés en Guayaquil. Recuerdo el municipio con Doménica Tabacchi y Marigloria Cornejo, y reuniones con Nebot. Me preguntaron si tuve cargo público; respondí que no, pero sí civismo, honestidad y amor por Guayaquil. Los guayaquileños le dimos el voto a Cynthia, pero era Nebot. Muchas obras han desaparecido. Nebot trascendió como gran alcalde, lo que Guayaquil necesita.
Laura Esther Gómez Serrano